Bombardeos y advertencias israelíes causan víctimas civiles y daños en Nabatiyé y otras localidades; Tel Aviv reivindica altos golpes a Hezbolá mientras mantiene postura de alerta frente a Irán y anuncia operaciones regionales
01En los últimos días se ha registrado una nueva oleada de bombardeos israelíes en el sur del Líbano que ha provocado decenas de víctimas civiles. Informes locales señalan que al menos una docena de personas murieron en ataques contra el distrito de Nabatiyé y localidades vecinas, con balances parciales que varían entre 12 y 13 fallecidos en ofensivas registradas el 13 y 14 de mayo de 2026. Las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad libanés, actualizadas en esas notas, elevan a miles el total de víctimas desde el inicio del conflicto en marzo, pese a los acuerdos de alto el fuego anteriores.
02El Ejército israelí, por su parte, ha comunicado intensificar sus operaciones y atribuye importantes golpes a Hezbolá: en un parte reciente aseguró haber dado muerte a más de 220 miembros del grupo chií en la última semana y haber atacado más de 440 objetivos, además de ordenar evacuaciones puntuales en sectores cercanos a Tiro y desplegarse en un perímetro de hasta 10 kilómetros en el sur libanés. Estas declaraciones subrayan la amplitud y la intensidad de las operaciones militares israelíes en la zona.
03Varios ataques han alcanzado objetivos civiles y equipos de rescate: el Ministerio de Sanidad libanés denunció que un equipo de la Defensa Civil fue directamente atacado en la ciudad de Nabatiyé, con la muerte de dos sanitarios; otros bombardeos en Jibshit y Kfar Dunin dejaron múltiples muertos, entre ellos un niño. Asimismo, ataques contra viviendas —como la destrucción de una casa en el municipio de Arab Salim— y el impacto sobre vehículos en localidades como Bint Yebeil han causado muertes de civiles y heridas graves.
04Tel Aviv justifica estas acciones alegando que combate la reconstitución y las actividades militares de Hezbolá en el sur libanés. El Ejército israelí ha emitido advertencias públicas, como la orden de evacuación de sectores de Kafr Hata y la identificación de "infraestructura militar" que, según sostiene, pertenece al movimiento chií. Desde la perspectiva israelí, esos ataques no vulneran los términos de treguas anteriores porque se dirigen a "objetivos terroristas" o de rearmado.
05La disputa adquiere una dimensión regional: Israel ha mostrado también una postura de máxima alerta frente a Irán. El portavoz militar Effie Defrin afirmó que las Fuerzas de Defensa de Israel "están preparadas defensivamente y en alerta ante escenarios sorpresa" en relación con las protestas en Irán, mientras que el jefe del Ejército, Eyal Zamir, declaró que "la campaña no ha terminado" y que las FDI están "preparadas para retomar los combates si es necesario y en alerta constante", listos desde Cisjordania hasta Teherán. Además, en episodios previos las autoridades israelíes han atribuido a los operativos la muerte de presuntos integrantes de la Guardia Revolucionaria Islámica en acciones transfronterizas.
06El contexto del alto el fuego y las gestiones diplomáticas no ha logrado frenar la violencia. Aunque existen treguas firmadas desde noviembre de 2024 y acuerdos posteriores, Israel ha mantenido posiciones y llevado a cabo operaciones que Beirut y Hezbolá consideran violatorias del pacto; en paralelo, están programados nuevos encuentros entre delegaciones libanesa e israelí en Washington para intentar abordar la escalada. Naciones Unidas y actores internacionales han mostrado preocupación por el aumento de víctimas y por la persistencia de ataques a pesar de los acuerdos.