Banco Central revisó el PIB a −0,5% y el Imacec de abril cayó 1,2%, golpeando especialmente a la minería y al comercio exterior.
El Banco Central confirmó que el Producto Interno Bruto de enero-marzo se contrajo 0,5% interanual, el peor primer trimestre desde 2009, y luego informó que el Imacec de abril cayó 1,2% anual. Los datos, publicados entre mayo y junio, muestran cuatro meses consecutivos con cifras negativas. El principal lastre en ambos reportes fue la minería: en abril la producción minera se desplomó y la menor extracción de cobre fue determinante. La caída trimestral también reflejó la debilidad del comercio exterior, con exportaciones más bajas e importaciones en alza.
La lectura conjunta de las Cuentas Nacionales y del Imacec transforma una desaceleración temporal en un debilitamiento más amplio: el primer trimestre quedó dos décimas peor que el cierre preliminar del Imacec y abril profundiza la tendencia negativa. Es la primera contracción trimestral desde mediados de 2023 y el peor inicio de año en 17 años, mientras que la caída mensual acentúa la presión sobre empleo y recaudación. El fenómeno está concentrado en sectores vinculados a recursos naturales y exportaciones, lo que complica la recuperación pese a la mejoría relativa de servicios y comercio interno.
El Imacec de abril, publicado por el Banco Central, registró una caída de 1,2% respecto a abril de 2025 y prolongó a cuatro meses consecutivos el desempeño negativo de la actividad. En términos desestacionalizados la serie mostró apenas un alza mensual de 0,1%, pero la comparación anual dejó el indicador en terreno negativo por el fuerte descenso de la minería. El instituto emisor señaló que la producción de bienes retrocedió 5,4% anual y que la menor extracción de cobre fue el factor determinante. El resultado superó con creces las expectativas del mercado, que anticipaban un retroceso menor.
En la corrección trimestral de las Cuentas Nacionales, el Banco Central dejó el PIB del primer trimestre en −0,5% interanual, dos décimas peor que el cierre preliminar del Imacec. La entidad explicó que la diferencia se debe a la actualización de indicadores coyunturales incorporados en la medición definitiva. Rosanna Costa, al frente del organismo, presidía la institución que firmó el informe técnico que atribuye gran parte del deterioro al comercio exterior. El ajuste convierte al inicio de 2026 en el peor primer trimestre desde 2009.
El desagregado productivo muestra a la minería, el agropecuario-silvícola y la pesca como los sectores con mayores retrocesos: la minería cayó en torno a 3,1% en el trimestre y la pesca llegó a descender cerca de 18,6% por menor disponibilidad de sardinas y jurel. La industria manufacturera también aportó negativamente, afectada por la elaboración de alimentos y productos pesqueros. En contraste, los servicios personales y financieros, además del comercio minorista, mostraron dinamismo y ayudaron a atenuar la caída agregada.
En el plano político, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, vinculó la mala cifra del primer trimestre al gobierno anterior y dijo a la prensa que "ese es el país que recibimos" al referirse al estado de la actividad económica. Quiroz subrayó la urgencia de recuperar crecimiento en el corto plazo y situó el diagnóstico como antecedente para las prioridades del nuevo Ejecutivo. Su declaración fue una de las reacciones públicas más directas entre autoridades tras la publicación de las cuentas del Banco Central.
“Ese es el país que recibimos”— Jorge Quiroz
Pese al retroceso agregado, algunos indicadores mantuvieron señales de resiliencia: la demanda interna subió 2,1% y el Imacec no minero creció 0,4% anual, mientras el desempleo aumentó y alcanzó registros que preocupan a mercados y hogares. El balance muestra una economía fragmentada entre sectores exportadores golpeados y un consumo de servicios que sigue activo. El dato de abril también llega en la antesala de la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast, un hito político relevante para la agenda económica del Gobierno.
Las fuentes difieren en la magnitud y la interpretación: el Imacec preliminar y las expectativas del mercado anticipaban una contracción menor (cerca de −0,3%), pero las Cuentas Nacionales corrigieron el cierre del trimestre a −0,5%. Además, el Imacec de abril superó las proyecciones al caer 1,2% anual, lo que plantea discrepancias entre indicadores mensuales y la medición trimestral definitiva sobre la intensidad del deterioro.
Los próximos hitos observables son la publicación del Imacec de mayo y la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast; ambos eventos ofrecerán señales sobre si la caída se estabiliza y cómo ajustará el Gobierno su agenda económica. Además, el mercado estará atento a la respuesta de política y a los próximos informes trimestrales del Banco Central.