Dos fallos recientes condenan al Fisco por lesiones oculares en las protestas de 2019, aumentando presión sobre investigaciones pendientes.
El Noveno Juzgado Civil de Santiago acogió parcialmente una demanda y condenó al Fisco de Chile a pagar $51.200.000 a Daniel Eduardo Acevedo Leiva por fracturas nasales y un trauma ocular severo causado por el impacto de una bomba lacrimógena durante las protestas de octubre y noviembre de 2019; el juez Patricio Ponce Correa determinó que la víctima debió someterse a la evisceración del globo ocular y al uso permanente de una prótesis, y desglosó la indemnización en $1.200.000 por daño emergente y $50.000.000 por daño moral, rechazando la demanda en cuanto al lucro cesante y estableciendo el reajuste por IPC más intereses.
En un fallo separado, el Séptimo Juzgado Civil de Santiago condenó al Estado a pagar 33,9 millones de pesos a Diego Sepúlveda Miranda por la pérdida de más del 50% de la visión en el ojo izquierdo tras recibir un disparo de perdigón en Plaza Baquedano el 24 de octubre de 2019; el tribunal concluyó que el impacto se produjo desde una distancia inferior a la recomendada en manuales técnicos del Departamento de Criminalística (Labocar) y calificó el hecho como una falta de servicio derivada de negligencia, pese a que no se identificó al funcionario autor del disparo.
Ambos fallos se inscriben en un contexto más amplio: las protestas dejaron una treintena de muertos y miles de heridos, la Unidad de Trauma Ocular del Hospital del Salvador atendió 259 pacientes entre el 18 de octubre y el 30 de noviembre de 2019 y se han registrado más de 400 casos de daño ocular graves, mientras continúan abiertas miles de causas judiciales y las indagaciones hacia mandos superiores siguen en curso; las indemnizaciones ordenadas deberán reajustarse por IPC y devengar intereses, pero queda pendiente la ejecución efectiva de pagos y la identificación de responsables en muchos expedientes.