La declaración ocurre entre sanciones crecientes, una visita de la CIA a La Habana y antes de la cumbre de Trump con Xi en China.
El presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos está dispuesto a entablar diálogo con Cuba, afirmó que la isla “está pidiendo ayuda” y calificó al país de “fallido”, en mensajes publicados antes de emprender un viaje oficial a China. El mandatario avanzó escasos detalles sobre el alcance de las conversaciones, pero insistió en que “vamos a hablar” mientras se dirige a la cumbre con Xi Jinping.
La declaración se produce en medio de una campaña de presión que Washington ha intensificado desde enero: la Administración impuso nuevas sanciones y restricciones a operadores en sectores como energía, minería y turismo, y apuntó al consorcio militar Grupo de Administración Empresarial (GAESA). Al mismo tiempo, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para reunirse con autoridades de seguridad, y en Washington se ha señalado la posibilidad de acciones judiciales contra antiguos dirigentes cubanos, lo que eleva la tensión entre ambos gobiernos.
El próximo hito observable será la cumbre de Trump con Xi Jinping en China, donde el presidente norteamericano viaja con la promesa de abordar Cuba; en paralelo, quedan pendientes las decisiones concretas sobre sanciones, los posibles contactos directos con La Habana y el avance, si lo hay, de las investigaciones señaladas por autoridades estadounidenses.