Un reportaje de CNN afirma que la CIA habría facilitado asesinatos selectivos —incluido el de “El Payín”— y expandido operaciones encubiertas en México; la CIA y el gobierno mexicano lo niegan y advierten por riesgo de injerencia y efecto político.
01Un reportaje de CNN sostiene que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos incrementó operaciones encubiertas en México, incluyendo participación en ataques letales dirigidos a miembros de cárteles. Entre los casos citados, la investigación asegura que Francisco Beltrán, alias “El Payín”, no murió por una detonación accidental, sino que fue asesinado y que el artefacto explosivo fue colocado intencionalmente en su vehículo; el incidente ocurrió el 28 de marzo en una carretera cercana a la capital, según las fuentes consultadas por CNN.
02La CIA negó la acusación. La portavoz Liz Lyons calificó el informe como “falso y sensacionalista” y lo describió como “no más que una campaña de relaciones públicas para los cárteles” que, además, “pone en riesgo vidas estadounidenses”, según declaraciones citadas tras la publicación del reportaje.
03El gobierno mexicano rechazó las afirmaciones. La presidenta Claudia Sheinbaum tildó el reportaje de “sensacionalista” y “absolutamente falso”, y sostuvo que únicamente operan en México los agentes estadounidenses acreditados conforme a la Ley de Seguridad Nacional. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, también rechazó la investigación y dijo que la cooperación bilateral se da a través del intercambio de inteligencia y coordinación institucional. Por su parte, la Fiscalía General del Estado de México afirmó que mantiene una indagatoria sobre la muerte de Beltrán sin concluir las causas ni confirmar la existencia de un artefacto oculto en el vehículo.
04El reportaje plantea además que las operaciones formarían parte de una campaña más amplia de la llamada Rama Terrestre de la CIA para desmantelar redes de cárteles, con un foco creciente en miembros de nivel medio. CNN asegura que la letalidad de esas acciones ha aumentado y que en algunos casos la participación estadounidense habría ido más allá del apoyo de inteligencia, llegando a operaciones directas.
05La existencia de operaciones directas de agencias extranjeras en territorio mexicano, sin autorización del gobierno federal, plantea un problema legal y de soberanía: la Ley de Seguridad Nacional de 2020 obliga a los agentes extranjeros a revelar su paradero y reportar actividades. El reportaje y las negaciones públicas han tensado las relaciones bilaterales y reavivado el debate sobre hasta qué punto Estados Unidos podría intervenir contra cárteles dentro de México.
06En el contexto político, la Presidencia mexicana y fuentes citadas por la investigación sugieren que parte de la narrativa puede obedecer a intereses políticos en Estados Unidos con miras a los comicios de medio término; en paralelo, funcionarios estadounidenses han aumentado las declaraciones públicas contra autoridades mexicanas —por ejemplo, acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha— y el director de la DEA, Terrance Cole, advirtió sobre futuras acciones que afectarían a México.
07El reportaje también recuerda episodios previos que evidencian la presencia de personal estadounidense en operaciones contra laboratorios: la muerte en un accidente de dos agentes de la CIA tras participar en el desmantelamiento de un laboratorio en Chihuahua fue citada como la primera señal pública de esa injerencia. Sheinbaum, por su parte, ha dicho previamente que su gobierno no fue informado de la presencia de agentes estadounidenses en operaciones en Chihuahua, lo que alimenta la desconfianza entre autoridades mexicanas y socios estadounidenses.
08Situación actual: la disputa sigue abierta. CNN mantiene las afirmaciones basadas en fuentes anónimas y funcionarios consultados, mientras que la CIA y autoridades mexicanas las niegan o las califican de sensacionalistas; las investigaciones locales continúan en curso. El choque de versiones subraya el riesgo de escalada diplomática y la complejidad de coordinar acciones de seguridad transnacionales sin afectar la soberanía ni la confianza entre ambos países.