La compañía de Elon Musk busca la mayor OPI de la historia; su valor y los contratos gubernamentales concentran la atención.
SpaceX presentó ante la SEC documentos para cotizar en el índice Nasdaq bajo el símbolo SPCX, y aspira a una valoración que iría entre US$1,5 y US$2 billones y a recaudar entre US$75.000 y US$80.000 millones. La empresa detalló por primera vez cifras financieras que muestran ingresos y pérdidas recientes, y anunció dos clases de acciones con distinto derecho a voto. El trámite sitúa la oferta para junio y activa una gira de presentación previa a la venta de títulos. Starlink y la unidad de inteligencia artificial xAI figuran como los activos centrales del negocio.
Si se concreta en los términos anunciados, la OPI superaría el récord histórico de Saudi Aramco y podría consolidar a Elon Musk como el primer ejecutivo en dirigir dos empresas valuadas en más de un billón de dólares. La documentación revela además la dependencia de SpaceX de Starlink como generador de caja y los vínculos comerciales con agencias federales, lo que suma atención regulatoria y de seguridad nacional. La inclusión pública de xAI y su posición frente a competidores de IA cambian el perfil de la oferta de ser espacial a ser también tecnológica.
En el folleto remitido a la SEC SpaceX detalló que emitirá acciones de clase A con un voto cada una y de clase B con diez votos por acción, y presentó la nómina de su directorio. Entre los nombres que figuran están Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones; Bret Johnson, director financiero; y Antonio J. Gracias, director. La estructura accionaria mantiene a Elon Musk como controlador con amplia mayoría de los derechos de voto, según la documentación.
Los estados financieros incluidos en la solicitud muestran que en 2025 SpaceX registró pérdidas significativas pese a ingresos elevados; el documento reporta una pérdida neta cercana a US$4.9 mil millones y facturación anual alrededor de US$18,7 mil millones. La compañía también ha informado de pérdidas en su unidad xAI durante el periodo de consolidación tras adquisiciones. Bret Johnson figura en el folleto como responsable financiero en medio de estas cifras que los inversionistas deberán evaluar.
Starlink aparece como el motor de caja del grupo: la unidad de Internet satelital concentró la mayor parte de los ingresos y permitió financiar proyectos como Starship y las iniciativas de IA orbital. SpaceX presentó además que sus negocios de inteligencia artificial tuvieron crecimiento por publicidad, suscripciones a Grok y licencias de datos, y estima que la mayor parte de su mercado total direccionable proviene de las oportunidades en IA. Ese enfoque ha sido comentado por analistas que ven en la IA la clave para justificar la valoración propuesta.
“Están aprovechando el hecho de que este es el mercado en el que se encuentran actualmente y que necesitarán invertir para lograr el crecimiento”— Franco Granda
Los contratos gubernamentales representan una proporción relevante de los ingresos de SpaceX: cerca de una quinta parte provino de agencias federales el año pasado. Entre los clientes públicos citados en la documentación están la NASA, el Departamento de Defensa y la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), lo que introduce aspectos de confidencialidad y control sobre cargas y sistemas clasificados. Esa relación con agencias de seguridad obliga a revisar riesgos regulatorios y de exportación en el proceso de salida a bolsa.
Si la OPI alcanza las cifras proyectadas, Elon Musk reforzaría su control y podría convertirse en la primera persona en dirigir simultáneamente dos empresas cotizadas con valuación superior al billón de dólares. La operación atrae a los grandes bancos coordinadores y coloca a SpaceX en la órbita de las mayores firmas cotizadas por capitalización, con implicancias para flujos de capital hacia tecnología y espacio. Para los mercados, la oferta es vista como el evento bursátil más anticipado en años.
Las estimaciones de valorización y el monto a recaudar difieren entre fuentes: algunos documentos y reportes señalan una valoración de hasta US$2 billones y un levantamiento de alrededor de US$75.000 millones, mientras que otras referencias sitúan la horquilla entre US$1,5 y US$1,75 billones y cifran la recaudación en cerca de US$80.000 millones. También hay variación en el cronograma: La Tercera detalla una gira que comenzaría el 4 de junio y venta de acciones el 11 o 12 de junio, frente a comunicados más generales que sólo ubican la operación en junio.
El próximo hito observable es el inicio de la gira de presentación de la oferta, fijada para el 4 de junio según la documentación, y la venta de títulos prevista entre el 11 y el 12 de junio. Los inversores y reguladores vigilarán la fijación del precio, la certificación final por la SEC y cualquier escrutinio vinculado a contratos clasificados con agencias de seguridad.