La reestructuración busca contener crisis comunicacionales, reducir la exposición presidencial y probar a Alvarado antes de la Cuenta Pública.
El presidente José Antonio Kast removió a Mara Sedini de la Secretaría General de Gobierno y ordenó un rediseño de las vocerías: Claudio Alvarado asumirá como biministro —Interior y Segegob— con un rol más institucional y político, mientras que el subsecretario Máximo Pavez quedará a cargo de la contingencia diaria; el cambio se concretó el martes y marca el primer ajuste ministerial del gobierno en semanas. El movimiento busca además diversificar intervenciones públicas poniendo mayor protagonismo en ministros sectoriales como María Jesús Wulf, Martín Arrau y Daniel Mas.
La remodelación responde a diagnósticos internos que atribuyen a Sedini descoordinaciones y traspiés comunicacionales que terminaban trasladándose al Presidente, y apunta a reducir la sobreexposición de Kast. En Palacio creen que Alvarado aporta experiencia en coordinación política con el Congreso, pero su nuevo rol lo expone a desgaste operativo: tendrá que compatibilizar la negociación legislativa con la respuesta permanente a la prensa. El cambio también abre una disputa interna sobre el control de la estrategia política, al frenar la influencia del asesor Cristián Valenzuela en el Segundo Piso.
A futuro inmediato, el gobierno enfrentará dos pruebas concretas: la Cuenta Pública del 1 de junio, donde se medirá la capacidad de control del discurso público, y la posibilidad de avanzar hacia la eliminación a largo plazo de la Segegob, objetivo de campaña del Presidente. Queda por ver si los ministros sectoriales asumen vocerías efectivas y si Alvarado puede sostener la coordinación política sin perder capacidad de gestión.