El triunfo da a City su octavo título en la FA Cup y mantiene viva su lucha por la Premier League.
Manchester City se impuso 1-0 al Chelsea en la final de la FA Cup jugada en Wembley, con un golazo de taco de Antoine Semenyo a los 71 minutos tras una asistencia de Erling Haaland que rompió la paridad y selló el título más antiguo del fútbol inglés para el conjunto de Pep Guardiola.
La victoria le entrega al City su segundo trofeo de la temporada —tras ganar la Copa de la Liga— y su octavo título en la FA Cup, cerrando una racha que incluyó dos finales perdidas en los últimos años; el equipo de Pep Guardiola llegaba a Wembley en busca de mantener la opción de un triplete doméstico. Chelsea, que afrontó una campaña convulsionada y entró a la final con Calum McFarlane como técnico interino, pretendía aprovechar el partido para salvar la temporada.
Lo que viene ahora es la definición final de la Premier: Manchester City sigue segundo, a dos puntos del Arsenal con dos fechas por jugar, y dependerá de sus resultados (y de un tropiezo del líder) para coronarse; Chelsea cierra una temporada que lo dejó fuera de los puestos europeos y deberá definir rápidamente su proyecto técnico.