El Presidente presentó un proyecto para incentivar salidas voluntarias y ampliar plazos de retención de migrantes irregulares.
En su Cuenta Pública ante el Congreso Pleno en Valparaíso, el Presidente José Antonio Kast anunció un paquete legislativo coordinado por el Ministerio de Seguridad e Interior para reforzar el control fronterizo, acelerar expulsiones y ampliar los plazos de retención de personas indocumentadas, que hoy están limitados por ley a cinco días. El mandatario presentó además el “Plan Retorno”, descrito como un programa para incentivar la salida voluntaria de inmigrantes irregulares, y reiteró: “quienes entraron por la ventana, de manera clandestina e ilegal, más pronto que tarde, van a tener que abandonar el país”.
La iniciativa llega en un momento político tenso: el Ejecutivo enfrenta una baja de popularidad y protestas contra recortes presupuestarios que se vivieron a pocas cuadras del Congreso, mientras Kast asocia su agenda migratoria al combate del crimen transnacional y al control de la Macrozona Norte. A pesar de la retórica y de anuncios operativos como zanjas y drones, el Gobierno no detalló en el discurso los mecanismos administrativos, económicos ni el cronograma logístico necesarios para ejecutar la ambiciosa meta de expulsar a 330.000 personas, lo que alimenta dudas sobre su viabilidad.
El próximo hito es la presentación formal del proyecto de ley en los “próximos días” y el inicio de su tramitación parlamentaria, junto con las medidas administrativas que anunció el Ejecutivo; quedan por definirse los incentivos concretos del Plan Retorno, el marco legal para ampliar los plazos de detención y la coordinación diplomática —en particular con países como Venezuela— necesaria para materializar expulsiones masivas.