Su salida marca el traspaso a Bernardo Fontaine en medio de joint ventures clave, entrada al litio y una auditoría sobre producción.
Máximo Pacheco cerró esta semana su segundo periodo al frente del directorio de Codelco con una carta enviada a más de 100 ejecutivos de la industria y un video de despedida en el que recordó que ingresó a la estatal en 1991 y dijo que “partir es morir un poco”. En la misiva, fechada antes del término oficial de su mandato, Pacheco informó que el Sr. Bernardo Fontaine T. asumirá en su reemplazo el 25 de mayo y pidió respaldo para la continuidad del directorio y las alianzas internacionales forjadas bajo su gestión.
Pacheco resaltó el fortalecimiento internacional de Codelco, la entrada al negocio del litio mediante la alianza con SQM y la concreción de 12 nuevos joint ventures, entre ellos el acuerdo con Anglo American para un plan conjunto en Andina y Los Bronces. También evocó compras y memorandos como la operación sobre Quebrada Blanca y un acuerdo con Glencore para una fundición, y destacó proyectos estructurales —Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca, Traspaso Andina y Nuevo Nivel Mina El Teniente— que, dijo, extenderán la vida de yacimientos entre 30 y 50 años; su gestión además proyecta iniciar este año producción con agua desalada. Su emotiva despedida ocurre, no obstante, tras una corrección de la producción 2025 por una auditoría interna que reduce el total en 26.875 toneladas a 1.307.570 toneladas.
El próximo hito será la formalización del traspaso a Bernardo Fontaine el 25 de mayo y las primeras decisiones de su directorio sobre la ejecución de las joint ventures, la puesta en marcha de la producción con agua desalada y la gestión de las relaciones laborales. Queda por ver cómo la nueva presidencia abordará las correcciones de cifras y si logrará mantener el clima de diálogo y acuerdos que Pacheco reivindicó como su mayor orgullo.