El Presidente aclaró que su compromiso de expulsar a 300.000 migrantes no debía tomarse de forma literal, defendió las medidas de control y enfrentó críticas duras de la oposición.
01El Presidente José Antonio Kast sostuvo ante la Cámara Chilena de la Construcción que su biprometida campaña de expulsar a 300.000 migrantes irregulares “el primer día” no debía interpretarse literalmente: primero la calificó como “metáfora” y, al día siguiente, ajustó el término a “hipérbole”. La aclaración se produjo en el marco de su discurso público sobre seguridad y orden, y buscó desactivar la controversia abierta por esa frase emblemática de campaña.
02Kast defendió el fondo de su política migratoria: afirmó que las expulsiones continuarán, que se ha trabajado en el cierre de la frontera y en vuelos de retorno, y aseguró que muchas personas en situación irregular terminarán saliendo “voluntariamente” como efecto de las nuevas medidas. Además reiteró que quienes quieran volver podrán hacerlo por vías regulares y con contratos de trabajo, “entrar por la puerta”.
03El Presidente admitió que para concretar medidas más amplias se requieren ordenar procedimientos administrativos y avanzar en modificaciones legales e institucionales; mencionó, además, gestiones internacionales (por ejemplo con Venezuela) para facilitar la recepción de nacionales con causas pendientes. Kast dijo que los cambios legales serán impulsados por el Ejecutivo antes de intentar medidas de mayor escala.
04Las declaraciones se dieron en el contexto de la inauguración de la Semana de la Construcción (CChC), donde Kast centró su intervención en seguridad, orden público e inversión privada; en ese foro reforzó su discurso sobre recuperar el control del Estado en zonas conflictivas y rechazó la existencia de “zonas autónomas”, vinculando la agenda migratoria al combate contra el crimen organizado y el control fronterizo.
05La reacción opositora fue inmediata y enérgica. Parlamentarios de diversos partidos cuestionaron que una promesa de campaña sea relativizada como figura retórica: “Mentir no es una metáfora”, dijo la senadora Fabiola Campillai; Iván Flores afirmó que no se gobierna con metáforas; desde el PS, Daniella Cicardini recordó la cuenta regresiva de Kast en campaña y preguntó si otras promesas también eran metáforas. Voces del Frente Amplio y del resto de la oposición añadieron que el gobierno debe mostrar resultados concretos y no solo retórica.
06La controversia también derivó a un debate semántico: mientras Kast pasó de “metáfora” a “hipérbole”, la oposición sostuvo que no se trata de un problema de términos sino de credibilidad y cumplimiento de compromisos. Medios y columnistas recordaron la definición de hipérbole de la RAE (exageración que no debe interpretarse literalmente) en el marco del intercambio público.
07La discusión se extiende al plano de la gestión: opositores recordaron que, a más de 60 días de gobierno, la única expulsión masiva informada habría sido una acción ya preparada por la administración anterior, y reclamaron pruebas de resultados más allá de anuncios. Kast, por su parte, insistió en avances como el Plan Escudo Fronterizo y el combate al contrabando en el norte, reclamando que la ciudadanía ya percibe cambios.