Varios episodios en mayo obligaron a restricciones vehiculares, prohibición de leña y fiscalización reforzada hoy.
La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana declaró durante mayo una serie de episodios por mala calidad del aire que incluyó alertas y dos preemergencias, la más reciente el sábado 30 de mayo. Las medidas se aplicaron en la cuenca de Santiago tras mediciones elevadas de material particulado y pronósticos meteorológicos que impiden la ventilación. Entre las acciones están prohibiciones al uso de calefactores a leña, restricciones vehiculares y la suspensión temporal de actividades industriales que incumplan planes de reducción. Las autoridades regionales impulsaron fiscalización conjunta con Seremi de Salud, municipios, Carabineros y otros servicios.
La sucesión de episodios convierte medidas puntuales en política operativa: además de proteger a grupos vulnerables, las restricciones afectan movilidad, logística de carga y la operación de grandes industrias. Las autoridades apelan a la combinación de datos de estaciones de la red y al pronóstico de la Dirección Meteorológica para decidir la intensidad y duración de las medidas. La fiscalización apunta tanto a hogares (uso de leña) como a empresas que no presentaron o incumplen planes de reducción de emisiones.
La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana fue la entidad que formalizó las declaratorias de alerta y preemergencia en diferentes jornadas de mayo, aplicando las restricciones en la Provincia de Santiago y comunas como Puente Alto y San Bernardo. En el último episodio, la autoridad regional activó la preemergencia por condiciones atmosféricas que favorecen la acumulación de partículas en la cuenca capitalina. La decisión busca reducir la exposición ante picos de MP2,5 y MP10 y habilita medidas operativas como la restricción vehicular ampliada. La fiscalización y las sanciones por incumplimiento corresponden a múltiples servicios según el tipo de infracción.
La Seremi de Medio Ambiente de la RM informó que estaciones de la red regional registraron niveles de alerta; en particular, la estación de Cerro Navia alcanzó umbrales elevados de MP10 y posteriormente de MP2,5 en la tarde previa a la preemergencia. Esos registros motivaron la recomendación técnica para activar medidas preventivas a fin de limitar la exposición poblacional. La autoridad regional enfatizó el seguimiento horario de las estaciones para calibrar restricciones en tiempo real.
La Dirección Meteorológica de Chile proyectó para varios días un régimen anticiclónico con vaguada en altura y, en episodios puntuales, posibilidad de advección costera, condiciones que disminuyen la ventilación de la cuenca. Esos pronósticos, con temperaturas frías en la madrugada y poca ventilación, explican la expectativa de acumulación de contaminantes y orientan la decisión de mantener o extender alertas. El servicio meteorológico es citado como insumo clave en la evaluación diaria del riesgo.
La Seremi de Salud Metropolitana, junto a municipios y Carabineros, asumió la fiscalización sobre la prohibición de encender calefactores a leña y otros artefactos que usen derivados de la madera —con excepciones para algunos equipos a pellets según cada decreto— y sobre el cumplimiento de las prohibiciones de quemas agrícolas. La autoridad recordó que las sanciones serán aplicadas durante la vigencia de las alertas y preemergencias y que el control territorial es coordinado con equipos municipales. Los llamados a la población insisten en priorizar actividades físicas en interiores y evitar exposiciones innecesarias.
La Superintendencia del Medio Ambiente advirtió que los Grandes Establecimientos Industriales que no hayan presentado sus Planes de Reducción de Emisiones o que incumplan metas deberán suspender operaciones desde la medianoche, con paralizaciones iniciales de 24 horas y posible extensión. Además, las restricciones vehiculares diferenciadas —con prohibiciones dentro del Anillo Américo Vespucio y ampliaciones por dígitos de patente en la provincia de Santiago— impactaron el transporte de carga y servicios interurbanos durante las jornadas críticas. El control administrativo y las eventuales sanciones recaen en la Superintendencia y en las instituciones señaladas por la autoridad regional.
Los recuentos sobre episodios previos difieren entre reportes: algunas notas hablan de cinco alertas constatadas hasta el 24 de mayo, mientras que otras citan siete alertas por MP2,5 y tres por MP10 y califican la declaración del 30 de mayo como la segunda preemergencia del año. Esa variación refleja diferencias en el corte temporal y en la clasificación de eventos entre fuentes regionales.
El próximo hito será la nueva evaluación técnica de la red de monitoreo y el pronóstico de la Dirección Meteorológica en las próximas 24–48 horas; esos informes definirán si las restricciones se mantienen, se elevan o se levantan. También estará en observación la fiscalización de la Superintendencia y las municipalidades ante posibles incumplimientos durante los episodios.