La suspensión altera preparativos del equipo y complica controles y cuarentenas previas a la Copa del Mundo.
La selección de la República Democrática del Congo canceló un campamento de tres días y una despedida con aficionados en Kinshasa por el brote de ébola del tipo Bundibugyo que afecta al este del país, considerado una emergencia de salud pública de importancia internacional por la Organización Mundial de la Salud. El equipo trasladará esa etapa de preparación a otra sede; los amistosos pactados contra Dinamarca en Lieja el 3 de junio y contra Chile en España el 9 de junio siguen en pie, dijo el portavoz del plantel, y parte del personal que estaba en Congo partirá en las próximas horas.
La crisis sanitaria, que se atribuye a más de 130 fallecidos y cientos de casos sospechosos, ha motivado medidas internacionales: los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades anunciaron prohibiciones de entrada a Estados Unidos para extranjeros que hayan estado en la RDC, Uganda o Sudán del Sur en las últimas tres semanas, pero un funcionario del Departamento de Estado indicó que la excepción aplicará al plantel congoleño porque ha estado entrenando en Europa. La FIFA dijo que monitorea la situación y mantiene comunicación con la asociación congoleña para garantizar directrices médicas y de seguridad.
El próximo hito será la serie de amistosos en Europa y la confirmación final de los protocolos de pruebas y cuarentena antes del arribo al torneo: Congo debutará en la Copa el 17 de junio frente a Portugal en Houston, y las autoridades sanitarias y deportivas deben precisar en días la aplicación de exenciones y requisitos para jugadores, técnicos y delegados que hayan vuelto al país recientemente.