Un adolescente renombró su auricular como 'BOMB', obligando al regreso del avión y desatando una investigación y posible acción legal.
Un vuelo de United Airlines que despegó a las 17:58 desde el Aeropuerto Internacional Newark Liberty con destino a Palma de Mallorca regresó a Newark aproximadamente dos horas después, cuando sobrevolaba el Atlántico, por una alerta de seguridad originada en un dispositivo Bluetooth identificado como “BOMB”. Los pilotos devolvieron la aeronave y los pasajeros evacuaron con pasaportes y teléfonos mientras personal de seguridad inspeccionaba el avión, tras una orden de la tripulación de apagar inmediatamente todos los dispositivos Bluetooth.
Los auxiliares de vuelo transmitieron la instrucción de apagar los aparatos por mandato de las oficinas centrales de United en Chicago y advirtieron que, si permanecía al menos un dispositivo encendido, el avión debía regresar; tras varias solicitudes dos equipos continuaron activos y los pilotos decidieron volver. Las autoridades confirmaron luego que la alerta provenía únicamente del nombre del dispositivo y detuvieron al responsable, un adolescente de 16 años, aunque aún no se han formalizado cargos contra él.
El próximo hito observable será la formulación de cargos por parte de la fiscalía y cualquier comunicado oficial de United Airlines sobre medidas internas; también está pendiente la conclusión de la investigación de seguridad realizada por las autoridades aeroportuarias sobre el manejo del incidente.