La inclusión señala patrones continuados de abusos y eleva la presión sobre investigaciones y acceso humanitario en zonas de conflicto.
La Organización de Naciones Unidas incluyó a las fuerzas armadas y de seguridad de Israel y Rusia en el anexo de su informe anual sobre violencia sexual en conflictos, anunció Pramila Patten al presentar el documento el viernes; el informe enumera 77 partes responsables de patrones de violencia sexual y recoge 9.788 casos verificados en 2025 en contextos de guerra, represión política y detención, con incidentes documentados en Gaza y Cisjordania que incluyen violaciones, desnudez forzada y registros humillantes.
La inclusión ocurrió tras notificaciones previas a las autoridades y tras un informe preparado por el secretario general António Guterres; Pramila Patten dijo que la ONU pidió medidas preventivas y ofreció apoyo técnico, pero que Israel no informó sobre investigaciones, enjuiciamientos ni condenas relacionadas con los casos señalados, citando como ejemplo que en el caso Sde Teiman la acusación no mencionó violencia sexual y la Fiscalía militar retiró cargos. Al mismo tiempo, el Ministerio de Exteriores de Israel rompió relaciones con la oficina de Guterres y negó visados a observadores por supuestos “sesgos institucionales”, mientras el embajador Danny Danon y el representante estadounidense Mike Waltz calificaron la inclusión de equivocada y desproporcionada.
Pramila Patten pidió reforzar la prevención, la rendición de cuentas y el acceso humanitario; el próximo hito observable será si las autoridades proveen información concreta sobre investigaciones y permiten el acceso solicitado por la ONU, o si la oficina del secretario general avanza con medidas de monitoreo y seguimiento basadas en el anexo.