María Fernanda Espinosa se sumó a última hora a la contienda; mientras, México reitera su apoyo a Michelle Bachelet en medio de debates regionales sobre paridad y violencia política de género digital.
01La carrera para suceder al secretario general de la ONU se amplió esta semana con la inscripción tardía de la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, presentada por Antigua y Barbuda, por lo que el grupo de aspirantes queda conformado por cinco candidatos: Michelle Bachelet (Chile), Rafael Grossi (Argentina), Rebeca Grynspan (Costa Rica), Macky Sall (Senegal) y Espinosa. El desarrollo más reciente es la ratificación, el 15 de mayo, del respaldo de México a la candidatura de Michelle Bachelet, una señal clave en la dinámica regional y diplomática de la postulación.
02María Fernanda Espinosa presentó su postulación como "cuestión de justicia histórica" y argumento de mérito, destacando su larga trayectoria en organismos multilaterales: fue presidenta de la Asamblea General de la ONU (2018-2019), ministra de Defensa y canciller de Ecuador. Propone, entre otras medidas, un sistema de alerta temprana para detectar y prevenir conflictos. Su candidatura cuenta con el patrocinio de Antigua y Barbuda, aunque no tiene el respaldo oficial del Gobierno ecuatoriano, en parte por su cercanía a sectores vinculados con el expresidente Rafael Correa.
03En Montevideo, la expresidenta Michelle Bachelet —quien también es candidata a la Secretaría General— alertó sobre un “preocupante retroceso” de los derechos de las mujeres impulsado por el avance de proyectos políticos autoritarios y de ultraderecha, que erosionan la igualdad y las instituciones democráticas. Bachelet criticó legislaciones regresivas, censura y discursos de odio que afectan especialmente a mujeres, niñas y personas trans, y vinculó la exclusión femenina con el debilitamiento del Estado de Derecho y del potencial de desarrollo de las sociedades.
04El encuentro regional de mujeres políticas organizado por IDEA Internacional en Montevideo reunió a legisladoras, alcaldesas y lideresas de varios países para debatir paridad, tecnologías emergentes y resiliencia democrática. Uruguay fue elegido sede por ser un país donde aún persisten barreras para aprobar una ley de paridad; la vicepresidenta uruguaya Carolina Cosse advirtió que la falta de paridad es “un gran riesgo para la democracia”. Además, un informe de Naciones Unidas citado en el foro indica que cuatro de cada cinco parlamentarias electas en Uruguay en 2024 sufrieron violencia por su actividad política, subrayando la urgencia del tema.
05El análisis regional sobre violencia política digital y misoginia —tema central del encuentro y objeto de debates recientes— identifica patrones: ataques anónimos que no discuten ideas sino que buscan deslegitimar y expulsar a las mujeres de la vida pública con amenazas, difamación y doxxing. La Ley Modelo Interamericana de 2025 planteó que no hay separación entre violencia online y offline y recomendó respuestas integrales: regulación, monitoreo digital, alfabetización mediática, cooperación entre autoridades y plataformas, producción de evidencia y apoyo psicosocial. Estudios comparados muestran avances heterogéneos: México posee mecanismos sofisticados pero sigue recibiendo denuncias; Chile avanza en regulación; Colombia y Perú han mejorado marcos legales pero enfrentan impunidad o déficits preventivos; Uruguay monitorea pero tiene menor marco normativo; y Guatemala sufre baja representación y normalización de la discriminación.
06El respaldo de México a Bachelet, confirmado tras una reunión con el canciller Roberto Velasco, se enmarca en la intención mexicana de fortalecer el multilateralismo; Brasil también apoya a la exmandataria, pese a que el Gobierno chileno oficializó la retirada de su apoyo. Para ser electo secretario general, el candidato debe recibir el voto favorable de la mayoría del Consejo de Seguridad sin veto de ningún miembro permanente y, posteriormente, ser aprobado por la Asamblea General, por lo que el respaldo de potencias regionales y de miembros del Consejo será determinante.
07El proceso de selección se desarrolla en un contexto internacional marcado por crisis geopolíticas, cuestionamientos al multilateralismo y demandas de reforma interna de la ONU. Los aspirantes ya participaron en diálogos interactivos en los que expusieron sus prioridades y respondieron preguntas de Estados miembros y sociedad civil; la contienda seguirá su curso con negociaciones diplomáticas y esfuerzos por atraer apoyos en los próximos meses.