El fiscal valora la iniciativa de Kast pero exige respeto a normas internacionales y debate sobre alcance e inclusión de delitos económicos.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, valoró el anuncio del presidente José Antonio Kast sobre la creación de un Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades tras la Cuenta Pública, pero advirtió que la medida debe ser compatible con la normativa internacional y la ley chilena de protección de datos personales. Valencia calificó la idea como “en la dirección correcta” y dijo que, si lo invitan, la Fiscalía podría emitir su opinión en el Congreso sobre la forma adecuada de implementarla.
El fiscal vinculó la iniciativa con la teoría de las ventanas rotas: dijo que las pequeñas incivilidades pueden derivar en delitos más graves y que preocuparse por ellas tiene un impacto preventivo. Al mismo tiempo abrió la puerta a ampliar el alcance del registro para considerar personas condenadas por delitos económicos u otras conductas, y planteó que debe existir un esquema de incentivos y desincentivos —incluida la discusión sobre beneficios sociales— que acompañe cualquier listado público.
Además de la compatibilidad con datos personales, Valencia celebró la propuesta de ampliar el período de flagrancia de 12 a 24 horas y reiteró su pedido al Congreso para permitir que la Fiscalía delegue atribuciones a las policías para mantener investigaciones por más tiempo. El próximo paso será el debate legislativo en el Parlamento, donde la discusión sobre alcance, garantías de privacidad y delegación de facultades policiales deberá resolverse antes de avanzar.