Ensayos supervisados por Kim Jong‑un incluyen un misil de crucero con navegación por IA; elevan tensiones con Seúl y presionan a Pekín.
Corea del Norte lanzó el martes 26 de mayo múltiples misiles balísticos de corto alcance hacia el mar Amarillo y confirmó que ese día efectuó un ensayo bajo la supervisión del líder Kim Jong‑un que combinó misiles balísticos, misiles de crucero de precisión y cohetes de artillería. El Estado Mayor Conjunto surcoreano detectó varios lanzamientos desde la zona de Jongju en la provincia de Pyongan Norte, mientras que la agencia estatal norcoreana KCNA informó del ensayo y dijo que las pruebas formaron parte de la modernización de sus fuerzas de artillería y misiles.
KCNA detalló que el misil de crucero ensayado incorpora un “sistema de navegación autónomo de ultraprecisión” y guía por inteligencia artificial con alcance de unos 100 kilómetros, y que Kim valoró positivamente los resultados y ordenó el suministro de esas armas a brigadas posicionadas en la frontera con Corea del Sur. El líder celebró la renovación de sistemas de control, disparo y automatización como un avance técnico para reforzar la capacidad de combate; el ensayo es el primero de misiles balísticos desde la prueba del 19 de abril, cuando se evaluó el Hwasong‑11 Ra y ojivas con racimo y minas de fragmentación.
El lanzamiento se produce en un contexto tenso: Seúl ha ofrecido reactivar contactos con Pyongyang desde la nueva administración de Lee Jae‑myung, oferta que el régimen norcoreano ha rechazado, y además hubo informaciones sobre una posible visita de Xi Jinping a Pionyang que aún no están confirmadas; la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, dijo no tener información por el momento. El próximo hito será si Pekín concreta contactos de alto nivel y si Pyongyang acepta o sigue rechazando el canal diplomático, mientras Corea del Norte mantiene su hoja de ruta de modernización militar.