El ajuste responde a alzas en generación y transmisión y afectará con fuerza al sur, tras descuentos aplicados en el semestre anterior.
La Comisión Nacional de Energía (CNE) proyectó un aumento promedio nacional de 4,9% en las cuentas de la luz que comenzará a regir el 1 de julio de 2026, aunque el impacto final dependerá de la distribuidora, la comuna y el nivel de consumo de cada hogar.
La CNE atribuye el ajuste a dos componentes: un alza alrededor de 2,1% en generación eléctrica y otro cercano a 2,8% en el cargo por transmisión, explicó Mauricio Funes Huerta, secretario ejecutivo subrogante de la Comisión; además, el organismo dijo que durante el primer semestre se aplicaron descuentos por errores en la contabilización del IPC y sobreestimaciones en activos de transmisión que totalizaron unos US$252 millones, y la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) decidió postergar la cobranza de las diferencias hasta julio para mitigar el impacto inmediato.
El alza no será homogénea: la CNE y análisis técnicos ubican a Los Ríos y Los Lagos —con comunas como Valdivia y Puerto Montt— entre las más afectadas por retrasos en obras de transmisión, mientras que en el norte se proyectan leves disminuciones; la estructura tarifaria definitiva puede variar hasta junio, cuando se espera el informe final que fijará la composición de las boletas para el segundo semestre y marcará cómo se aplicarán las diferencias acumuladas.