La victoria en Villarreal y el empate de rivales garantizaron la permanencia a falta de una fecha.
Sevilla aseguró la permanencia en LaLiga pese a perder 1-0 con Real Madrid en el Ramón Sánchez‑Pizjuán; el tanto lo marcó Vinicius Jr. a los 14'. Antes, el equipo andaluz había protagonizado una remontada clave en La Cerámica, donde ganó 3-2 tras ir 2-0 abajo. Gabriel Suazo fue titular y capitán en esa gira; Alexis Sánchez entró desde el banco y recuperó el balón que terminó en el gol decisivo. Con 43 puntos, el club selló la salvación gracias también a los tropiezos de sus inmediatos perseguidores.
El desenlace pone fin a semanas de angustia en Nervión: tres triunfos consecutivos y la efectividad de los cambios han transformado a un equipo al borde del abismo en uno que ahora mira con calma la última fecha. La figura recurrente ha sido Alexis Sánchez como revulsivo desde el banco y Gabriel Suazo ha afianzado su puesto en el lateral y como capitán. Además de garantizar la permanencia, la racha deja abierta la posibilidad remota de disputar una competición europea si se dan resultados favorables. Quedan dos jornadas para cerrar la temporada y confirmar la posición final.
En el Sánchez‑Pizjuán, Real Madrid venció 1-0 a Sevilla con un gol de Vinicius Jr. que puso cuesta arriba el partido desde temprano. A pesar de la derrota como local, los andaluces obtuvieron la permanencia matemática luego de que varios de sus perseguidores no sumaran lo necesario en la penúltima fecha. Gabriel Suazo fue titular en el encuentro y Alexis Sánchez entró en el segundo tiempo buscando provocar peligro en el área rival. La jornada dejó al Sevilla 13º en la clasificación con 43 unidades cuando resta la última fecha.
La remontada en Villarreal fue el momento bisagra de la reacción sevillista: perdía 2-0 en la primera media hora pero logró empatar antes del descanso y culminó el giro en el segundo tiempo. Gabriel Suazo ejerció como lateral y capitán, participando todo el partido y ayudando a contener las primeras acometidas locales. El tanto decisivo llegó tras una recuperación de Alexis Sánchez minutos después de ingresar, que dejó a Akor Adams solo para definir con potencia. Ese triunfo como visitante catapultó la racha positiva que hoy certificó la salvación.
El entrenador Luis García Plaza ha avalado el impacto del ariete chileno en los últimos compromisos, destacando su aporte como revulsivo desde la banca y su capacidad para generar desequilibrio en los instantes decisivos. La dirección técnica ha repetido la fórmula de apostar por suplentes de experiencia para cambiar los partidos, y el rendimiento de Alexis ha justificado esas decisiones. Esa lectura del cuerpo técnico se tradujo en tres victorias seguidas que sacaron al club de la zona de riesgo.
“Alexis ha estado fenomenal”— Luis García Plaza
Akor Adams fue el ejecutor del 3-2 en La Cerámica tras la recuperación de Alexis y su gol sirvió para sellar una victoria que hoy pesa como fundamental en la tabla. El nigeriano, junto con otros futbolistas como Djibril Sow y 'Oso' (Joaquín Martínez), formó parte de la reacción colectiva que revirtió un inicio adverso. El resultado reubicó al equipo en zona de tranquilidad relativa y alimentó la esperanza de pelear por objetivos mayores en las dos fechas restantes.
En el partido con Real Madrid, la acción que precedió al gol de Vinicius Jr. fue señalada por algunos como una posible falta de Kylian Mbappé que podría haber invalidado la jugada; la decisión arbitral mantuvo el tanto en pie y no hubo anulación en la cancha. No existen fuentes contradictorias sobre la permanencia matemática; las crónicas coinciden en que los resultados de los rivales determinaron la salvación.
El próximo hito para Sevilla es la última jornada de LaLiga: deberá visitar al Celta para cerrar la temporada y confirmar su posición final en la tabla. En paralelo, el club observará los empates y derrotas de sus vecinos de la clasificación para saber si acaba la campaña en puesto que le permita aspirar a una competición europea menor. Esos partidos serán la última oportunidad para fijar el legado de la racha de tres triunfos.