El presidente chino condicionó la estabilidad bilateral a una gestión adecuada del diálogo sobre Taiwán; la cumbre en Pekín combinó advertencias, gestos protocolarios y asuntos comerciales.
01Los presidentes Xi Jinping y Donald Trump se reunieron en Pekín en una cumbre marcada por un inicio de tono positivo pero con advertencias claras de la parte china: Xi dijo que, si no se gestiona bien la cuestión de Taiwán, entre ambos países “surgirán fricciones e incluso conflictos”, llevando las relaciones a “una situación muy peligrosa”.
02Xi definió la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho como ideas “incompatibles”, y presentó la estabilidad en el estrecho como el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos; subrayó, no obstante, que mantener la paz y la estabilidad en esa zona es el denominador común que puede permitir relaciones estables si se actúa correctamente.
03El contexto de la advertencia incluye decisiones recientes de la Administración estadounidense de autorizar ventas de armas a Taiwán, un punto que irrita a Pekín porque considera a la isla parte de su territorio y pide que terceros no intervengan. Xi advirtió que, de persistir intervenciones externas, podrían producirse choques que no necesariamente serían sólo militares sino también diplomáticos y políticos.
04La reunión combinó gestos cordiales y pragmatismo: Trump elogió a Xi como “un gran líder” y afirmó que las relaciones serán mejores que nunca, mientras ambos mandatarios posaron para encuentros protocolares y llevaron a cabo actividades conjuntas, en las que además participaron amplias comitivas empresariales estadounidenses.
05En el plano económico, Xi transmitió un mensaje de apertura y cooperación: aseguró que no hay ganadores en una confrontación comercial y que la esencia de los vínculos económicos debe ser el beneficio mutuo. Prometió que China seguirá abriéndose a las empresas extranjeras y pidió mantener el impulso positivo logrado en negociaciones comerciales recientes.
06La cumbre estuvo cargada de simbolismo: la recepción en el Gran Palacio del Pueblo y la Plaza de Tiananmén incluyó honores militares, salva de 21 cañonazos y una demostración protocolaria pensada para subrayar la posición de Pekín; los mandatarios también visitaron el Templo del Cielo como gesto cultural y diplomático.
07Además de Taiwán y comercio, los mandatarios abordaron otras cuestiones internacionales y de seguridad como las tensiones en el estrecho de Ormuz, la guerra en Ucrania y la península coreana; Xi insistió en que, ante diferencias y fricciones, la consulta en pie de igualdad es la única vía correcta para evitar que las relaciones se deterioren.