La norma exige registro activo y Eunacom para médicos desde 2009; plataformas impedirán emitir licencias automáticamente.
La Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) activó esta semana un bloqueo informático que impide a profesionales de la salud no habilitados generar licencias médicas en plataformas como Imed y Medipass. La medida, vigente desde el 24 de mayo, limita la emisión electrónica solo a prestadores inscritos y activos en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud (RNPI). Entre los grupos señalados están médicos cirujanos y cirujano-dentistas, mientras que el sistema verificará requisitos como la aprobación del Eunacom para titulados desde el 19 de abril de 2009. Operadores deberán desplegar alertas y cortar la emisión de documentos si detectan incumplimientos.
La modificación busca cerrar vías de fraude y asegurar que solo profesionales legalmente autorizados otorguen reposos laborales, lo que afecta a pacientes de Fonasa e Isapres que acudan a consultas. La exigencia del Eunacom para quienes se titularon desde 2009 y la excepción para especialistas certificados en Chile transforman la habilitación: no basta con tener título, hay que estar activo en el registro y cumplir requisitos específicos. El cambio traslada la fiscalización al software de los operadores, que ahora actuarán como filtros automáticos para evitar licencias irregulares.
La Suseso instruyó a los operadores de licencias electrónicas a implementar el bloqueo inmediato para quienes no cumplan los requisitos legales y administrativos. Esa orden incluye la imposibilidad técnica de firmar y emitir el documento en Imed y Medipass hasta que el profesional regularice su situación en el RNPI. El organismo pretende con ello reducir la circulación de reposos emitidos por personas que no están habilitadas para ejercer o que carecen de certificaciones exigidas por la ley.
La Superintendencia de Salud administra el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud y será la base para la verificación automática de habilitaciones. El RNPI mostrará si un profesional está “Habilitado” para emitir recetas y licencias, y el sistema cruzará esa condición con la exigencia del Eunacom para quienes se titularon desde abril de 2009. Quienes sean especialistas certificados por entidades autorizadas por el Ministerio de Salud, como Conacem, podrán mantener facultades dentro de su área aun sin Eunacom.
La iniciativa impacta de inmediato en la experiencia de pacientes: quienes consulten podrían encontrarse con que su médico está inhabilitado para otorgar días de reposo y deberán verificar la condición del prestador antes de la consulta. La forma recomendada es ingresar al portal del RNPI, buscar por nombre o RUN y confirmar el estado del profesional; ese resultado es vinculante para la emisión electrónica. El cambio obliga además a centros y aseguradoras a ajustar procedimientos para manejar solicitudes rechazadas por bloqueo técnico.
Imed y Medipass deberán desplegar no solo la prohibición técnica sino también alertas informativas que notifiquen al profesional sobre la falta de habilitación. Esas plataformas actuarán como el primer filtro operativo y reportarán a los administradores cuando detecten emisión tentativa por parte de no habilitados. El objetivo anunciado es evitar que documentos no conformes entren en la cadena de pago y fiscalización de Fonasa e Isapres.
El próximo hito observable será la respuesta de los profesionales al exigirse la actualización del RNPI y la primera semana plena de operación del bloqueo: esa etapa mostrará cuántos prestadores quedan temporalmente inhabilitados. Suseso y los operadores deben además definir mecanismos de apelación y plazos para regularizar situaciones, pasos que los usuarios y empleadores vigilarán de cerca.