Movilizaciones masivas denuncian el legado de Alberto Fujimori y buscan influir la segunda vuelta del 7 de junio.
Miles de manifestantes recorrieron el centro histórico de Lima este sábado y se registraron protestas paralelas en otras ciudades del país en rechazo a la candidatura de Keiko Fujimori, a una semana del balotaje del 7 de junio. La movilización, convocada por organizaciones de derechos humanos, colectivos sociales, partidos de izquierda y centros estudiantiles, partió de la Plaza San Martín y avanzó hasta las cercanías del Congreso y el Palacio de Justicia con consignas como “Keiko no va” y “Fujimori nunca más”.
A la protesta se sumaron familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos durante el gobierno de Alberto Fujimori y de las recientes represiónes, y hubo presencia de delegaciones de Juntos por el Perú y del partido Ahora Nación, encabezada por Alfonso López Chau. Irma Cayó, esposa de una víctima de las protestas en Puno, calificó a Keiko como “un peligro” mientras Roberto Sánchez firmó horas antes un “Compromiso por el Perú” con organizaciones sociales que incluye medidas contra la inseguridad, la corrupción y las llamadas leyes pro crimen.
La movilización marca el primer impulso antifujimorista visible en la campaña hacia la segunda vuelta y plantea un desafío para cómo se posicionarán las fuerzas sociales durante la última semana de campaña; el siguiente hito observable es la votación del 7 de junio, cuando la sociedad evaluará si las firmas y promesas de Sánchez son suficientes para frenar la candidatura de Keiko, que compite por cuarta vez por la presidencia.