La medida aprobada en la Cámara altera la megarreforma y tensiona al Ejecutivo por su impacto fiscal y competencia normativa.
La Cámara de Diputados aprobó la indicación que establece una Sala Cuna Universal dentro del proyecto de Reconstrucción Nacional, impulsada por el diputado Jorge Brito (Frente Amplio) y defendida en la Sala por la diputada Gael Yeomans (Frente Amplio). La moción superó primero la votación de admisibilidad (80 a favor, 65 en contra y 9 abstenciones) y luego fue visada en particular con 82 votos a favor, 48 en contra y 24 abstenciones, entre aplausos de la oposición y manifestaciones en el hemiciclo tras el resultado.<sub></sub>
La votación reveló fracturas en la bancada oficialista: las diputadas Alejandra Valdebenito (UDI), Natalia Romero (UDI), Francesca Muñoz y Sara Concha (socialcristianas) respaldaron la iniciativa, y se registró además el voto de la republicana Claudia Reyes, que su bancada atribuye a un error. Yeomans defendió la sala cuna como alternativa para fomentar el empleo femenino y afirmó que cuesta “cinco veces menos” que el crédito tributario propuesto por el Ejecutivo, además de señalar potenciales aumentos en la inserción laboral; el diputado Brito celebró el resultado en redes. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anunció una reserva de constitucionalidad del Gobierno por afectar las finanzas públicas y por invadir atribuciones exclusivas del Ejecutivo, lo que provocó abucheos en el pleno.<sub></sub>
El próximo hito será la tramitación en el Senado, donde los parlamentarios deberán volver a pronunciarse sobre la indicación, y la reserva de constitucionalidad del Ejecutivo abre la posibilidad de una impugnación formal que podría derivar en revisión por el Tribunal Constitucional; la decisión sobre seguir adelante o insistir queda pendiente y marcará si la sala cuna subsiste en la versión final del proyecto.<sub></sub>