Avanza el proyecto clave que recorta el impuesto corporativo y cambia reglas tributarias; ahora deberá ser revisado por el Senado.
La Cámara de Diputados aprobó en general y despachó al Senado el proyecto de Reconstrucción Nacional del gobierno de José Antonio Kast, con 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención. La votación en particular validó medidas centrales —entre ellas la rebaja gradual del impuesto de primera categoría— y terminó su trámite en la Sala de la Cámara durante la jornada del miércoles 20 de mayo de 2026. En la sesión estuvieron presentes ministros del gabinete, se celebró con el oficialismo y el Partido de la Gente respaldó la iniciativa en conjunto con el bloque gubernamental. El despacho marca el término del primer trámite constitucional y abre la discusión en la Cámara Alta.
La iniciativa es el proyecto ancla del Ejecutivo y busca reconfigurar el régimen tributario para impulsar inversión y empleo, además de incluir medidas de reconstrucción para damnificados por incendios. Entre sus artículos más polémicos están la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23% en un plazo gradual y el retorno a la reintegración tributaria plena hacia 2031. Al mismo tiempo, la votación mostró fracturas: el Congreso rechazó cambios al sistema de franquicia del Sence, lo que deja abiertas negociaciones clave para su aprobación final. El paso al Senado concentrará el debate sobre las normas fiscales y las indicaciones que el gobierno pueda presentar.
La votación en la Sala concluyó con 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención, y posteriormente los diputados votaron en particular más de cuarenta artículos e indicaciones hasta despachar el proyecto al Senado. En la Cámara hubo celebraciones contenidas del oficialismo y la presencia de ministros como el titular de Hacienda, mientras la abstención correspondió al diputado Jaime Mulet. El respaldo incluyó a los diputados del Partido de la Gente que se sumaron al bloque oficialista en varias materias. El despacho pone fin al primer trámite constitucional y traslada el contenido al Congreso Alto para su segundo análisis.
La Comisión de Hacienda ya había dado luz verde al llamado “artículo 10”, que contiene la reducción gradual de la tasa del impuesto de primera categoría, con un respaldo que incluyó a parlamentarios del PDG y una abstención de la DC. El voto en comisión fue repetido en varias rondas y aseguró que la norma superara su primer filtro antes de la votación en Sala. Ese visto bueno condicionó el avance del resto de las disposiciones tributarias en la discusión en particular. La composición de la comisión y el respaldo parcial anticiparon la fragmentada votación en la Sala.
El cuerpo de la reforma aprobó la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23% en forma escalonada: 25,5% en 2027 (operación renta 2028), 24% en 2028 y 23% en 2029, además de la reintegración gradual del sistema tributario hasta 2031. Las votaciones en particular registraron distintos quórums: el artículo de la rebaja pasó con 87 votos a favor, 65 en contra y 2 abstenciones, mientras la reintegración contó con 82 apoyos, 71 rechazos y una abstención. La batería fiscal fue presentada por el gobierno como el “corazón” de la megarreforma y concentra el debate sobre sus efectos en recaudación e inversión. Esas cifras serán revisadas y negociadas en el Senado.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, valoró el resultado y calificó el respaldo parlamentario como «histórico», insistiendo en que el proyecto devuelve «el entorno apropiado para aumentar las inversiones, aumentar el crecimiento y por sobre todo aumentar el empleo y dar oportunidades de trabajo a todos los chilenos». Quiroz añadió que el despacho al Senado permite avanzar “con confianza” y que desde el gobierno seguirán trabajando en los siguientes pasos del trámite. Su intervención buscó dar impulso político a la tramitación en la Cámara Alta.
“devuelve al país el entorno apropiado para aumentar las inversiones, aumentar el crecimiento y por sobre todo aumentar el empleo y dar oportunidades de trabajo a todos los chilenos”— Jorge Quiroz
Además de las normas fiscales, la Cámara aprobó exenciones como la liberación de contribuciones para mayores de 65 años, la invariabilidad tributaria por 25 años y facultades para que la Tesorería General otorgue facilidades de pago a deudores del CAE, sin condonación automática. Se respaldaron también sanciones al uso fraudulento de licencias médicas y medidas contra el contrabando de tabaco. En contraste, la Sala rechazó por amplia mayoría dos artículos que alteraban la franquicia tributaria del Sence; esas normas cayeron con votos en contra del bloque opositor, del PDG y de algunos diputados de RN y UDI, entre ellos nombres como Diego Schalper y Ximena Ossandón.
Con el despacho al Senado, el próximo hito es la tramitación en comisiones de la Cámara Alta, donde se volverán a discutir el calendario de rebajas tributarias, la reintegración y las indicaciones que presente el Ejecutivo. El gobierno ya anunció reservas de constitucionalidad sobre al menos una enmienda (sala cuna), y en el Senado quedará abierta la negociación por las normas del Sence y los detalles de la transición impositiva.