Recuperan cuerpos tras fatal expedición en Maldivas
Una misión de buceo dejó cinco italianos muertos; la recuperación exigió apoyo internacional y costó la vida a un rescatista.
- 01El accidente y las víctimas
- 02Operativo de recuperación internacional
- 03Riesgos técnicos del buceo
- 04Investigación y responsabilidades
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
Las autoridades de Maldivas anunciaron la recuperación completa de los cuerpos de cinco buzos italianos que murieron al explorar una cueva submarina en el atolón de Vaavu, operación que exigió la llegada de expertos internacionales y dejó también la muerte de un buzo militar local. Los restos fueron hallados en la tercera cámara de una cavidad que se extiende hasta unos 60–70 metros de profundidad, muy por encima del límite legal recreacional del país. Tres buzos técnicos finlandeses, enviados por la organización Divers Alert Network, lideraron las inmersiones de recuperación apoyadas por la guardia costera y la policía. El caso abrió una investigación sobre permisos, el equipo usado y la responsabilidad del barco que organizó la salida.
La tragedia puso en evidencia los riesgos del buceo en cuevas profundas —actividad que exige equipo técnico y protocolos de descompresión— y dejó en el centro del debate la supervisión de las inmersiones autorizadas en un destino turístico altamente dependiente del turismo. Las víctimas incluyen a científicas de la Universidad de Génova y un instructor de buceo; la operación de recuperación se suspendió tras la muerte por descompresión de un sargento de la Fuerza de Defensa Nacional de Maldivas. El Gobierno maldivo y la diplomacia italiana coordinarán la repatriación y una investigación sobre las circunstancias del accidente.
El accidente y las víctimas
El grupo de cinco italianos desapareció el 14 de mayo mientras exploraba una cueva en el atolón de Vaavu; la inmersión se adentró en un sistema que abre su entrada a casi 50 metros y llega hasta 60–70 metros en su tramo más profundo. Entre los fallecidos están Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología de la Universidad de Génova; su hija Giorgia Sommacal; la investigadora Muriel Oddenino; el biólogo marino Federico Gualtieri; y el instructor Gianluca Benedetti, cuyo cuerpo fue hallado inicialmente en la boca de la cueva. Italia dio por muertos a los buzos tras el hallazgo y el equipo que viajaba con ellos a bordo del yate Duke of York quedó bajo investigación administrativa. La Universidad de Génova confirmó que algunas de las científicas estaban en una misión para estudiar corales y que la inmersión fatal no formaba parte de las actividades programadas.
Operativo de recuperación internacional
Tras la suspensión inicial de la búsqueda por la muerte del sargento Mohamed Mahudhee, tres buzos finlandeses recomendados por Divers Alert Network (DAN) coordinaron con la guardia costera y la policía maldiva para localizar y extraer los cuerpos en inmersiones técnicas. Los equipos localizaron los cuatro cuerpos en la tercera cámara de la cueva y recuperaron los últimos dos el 20 de mayo, usando respiradores de circuito cerrado que permiten inmersiones más largas y descontaminación de CO2. El presidente Mohamed Muizzu y el Gobierno de Maldivas rindieron honores al buzo fallecido y agradecieron la asistencia internacional de Reino Unido, Australia e Italia. Las autoridades trasladaron los cuerpos a morgues en Malé para identificación y tramitar la repatriación.
Riesgos técnicos del buceo
Maldivas fija el límite legal para buceo recreacional en 30 metros; la cueva llegaba al doble de esa profundidad y exigía habilidades y equipamiento de buceo técnico y de cuevas que no siempre coinciden con el material recreativo. Expertos de rescate señalan que en entornos con techo la navegación exige guías y líneas de vida para evitar desorientación, y que la narcosis por gas y las exigencias de descompresión elevan exponencialmente el peligro. John Volanthen, buzo del British Cave Rescue Council, y la Divers Alert Network subrayaron la complejidad del trazado de la cavidad, las corrientes fuertes y la visibilidad prácticamente nula. Las operaciones de recuperación estuvieron limitadas por factores de oxígeno y tiempos seguros de inmersión.
Investigación y responsabilidades
El Ministerio de Turismo de Maldivas suspendió la licencia operativa del yate Duke of York mientras se investiga si hubo irregularidades en la organización del viaje y en los permisos presentados a las autoridades. El ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, y la embajada italiana han exigido explicaciones y coordinan la repatriación; Orietta Stella, abogada de la operadora Albatros Top Boat, dijo que la compañía no autorizó ni conocía planes para inmersiones más profundas. Las autoridades examinan el listado de participantes y la propuesta de investigación presentada ante el Marine Research Center, porque al menos dos de los fallecidos no figuraban en la lista remitida. La pesquisa incluirá la causa del deceso del buzo maldivo, que preliminarmente se atribuye a enfermedad por descompresión o narcosis.
El buceo en cuevas es una disciplina especializada: las mayores agencias clasifican como técnico cualquier inmersión por sobre 40 metros y requieren mezclas respiratorias, rebreathers y entrenamiento para navegación en sobresuperficie. La caverna de Vaavu, descrita por la autoridad como dividida en tres cámaras conectadas por pasadizos estrechos, ya había sido explorada por buzos técnicos en el pasado, pero no es un destino habitual de inmersiones recreativas en las Maldivas. La Universidad de Génova confirmó la presencia de Monica Montefalcone y Muriel Oddenino en una misión científica sobre corales; Carlo Sommacal, esposo de Montefalcone, ha cuestionado cómo pudo ocurrir una tragedia con buzos de amplia experiencia. El incidente llega en un momento en que Maldivas depende del turismo internacional y supervisa con atención la seguridad acuática tras el accidente.
La operadora Albatros Top Boat afirma que no autorizó ni conocía planes para descender más allá de 30 metros, mientras que autoridades maldivas e italianas señalan que parte del grupo contaba con permisos para inmersiones técnicas pero que la ubicación exacta de la cueva no figuraba en la propuesta. Esa divergencia es clave para atribuir responsabilidades sobre la supervisión y los límites informados antes de la inmersión.
En los próximos días las autoridades de Maldivas y la embajada de Italia coordinarán la repatriación de los cuerpos una vez concluya la autopsia y los trámites forenses; el gobierno maldivo ya anunció que iniciará investigaciones administrativas y penales sobre la licencia del yate Duke of York. Las pesquisas deberán aclarar quién solicitó permisos técnicos y si el listado de participantes presentado ante el Marine Research Center omitió nombres, y también determinarán la causa exacta de la muerte del sargento Mohamed Mahudhee. Se espera además un informe sobre el equipamiento empleado por los fallecidos y posibles recomendaciones para regular inmersiones técnicas en aguas locales.