Los precios escalan tras choques entre EE. UU. e Irán; Chile sigue la referencia WTI y la incertidumbre en combustibles.
El barril de Brent superó los US$112 al cierre del lunes en Londres, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) se acercó a los US$107 en Nueva York, en una nueva jornada de alzas. El repunte llega después de intercambios de fuego entre Estados Unidos e Irán y del bloqueo continuado del estrecho de Ormuz, que restringe parte importante del suministro global. Los movimientos elevaron la volatilidad del mercado, con oscilaciones de precios que durante la última semana llevaron al Brent desde alrededor de US$100 hasta máximos superiores a US$126 en días previos. Los operadores mantienen expectativas cambiantes según el avance —o no— de las negociaciones diplomáticas.
La presión al alza en los precios se explica por el riesgo real sobre el flujo de crudo: cerca de una quinta parte del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz y las restricciones de paso elevan la prima de riesgo geopolítico. Para Chile, cuya referencia es el WTI, la tendencia significa mayor presión sobre costos de importación de combustibles y sobre la inflación. Además, las declaraciones contradictorias de Washington, Teherán y terceros actores como China han añadido incertidumbre sobre la duración del bloqueo y la probabilidad de un acuerdo. En ese contexto, cada reporte sobre negociaciones o nuevas escaramuzas redefine las cotizaciones.
Los futuros del Brent cerraron en torno a US$112 en la sesión del lunes, con avances diarios superiores al 2,5%, mientras que el WTI saltó desde niveles cercanos a US$100 hasta registrar cotizaciones por encima de US$103 en jornadas previas y alrededor de US$107 en la última sesión. El comportamiento reciente combina subidas sostenidas desde fines de febrero y repentinas correcciones intradiarias, reflejo de la alta sensibilidad del mercado a noticias sobre seguridad del suministro. Los analistas destacan que la volatilidad ha vuelto a niveles que complican la planificación de empresas y refinadores.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha restringido el tránsito de petroleros desde finales de febrero, es el factor estructural que alimenta las primas de riesgo; por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. En los últimos días se registraron intercambios de fuego entre fuerzas de Estados Unidos e Irán, acción que volvió a tensionar las rutas marítimas y a provocar caídas temporales en el tránsito de buques. Irán ha combinado medidas militares con demandas diplomáticas, complicando una solución rápida y la normalización del comercio marino.
La diplomacia ha mostrado señales contradictorias: la Casa Blanca rechazó la última propuesta iraní y el presidente Donald Trump advirtió de su creciente irritación con Teherán, mientras aseguró haber discutido la cuestión del estrecho con el presidente Xi Jinping. Trump también afirmó que China habría acordado comprar petróleo estadounidense, una declaración que reforzó percepciones de apoyo internacional a su estrategia. Esas afirmaciones han tenido impacto directo en las cotizaciones cuando los mercados evalúan el respaldo global a alternativas de suministro.
“Han acordado que quieren comprar petróleo de Estados Unidos; van a ir a Texas, vamos a comenzar a enviar barcos chinos a Texas, a Luisiana y a Alaska”— Donald Trump
Los actores financieros y consultoras han subrayado que la prima de riesgo geopolítico está integrada en los precios: "mantiene la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del crudo", dijo Liza Salinas, quien atribuye a esa incertidumbre la cautela de los inversores. Al mismo tiempo, analistas de Commerzbank advirtieron sobre un tono más beligerante entre Washington y Teherán, y representantes del Tesoro estadounidense, como Scott Bessent, señalaron que China podría trabajar en la reapertura del estrecho de forma discreta. Esos comentarios han generado episodios alternados de pánico y alivio en los mercados.
“El rechazo de Donald Trump a la última contrapropuesta iraní -calificada de “totalmente inaceptable”- mantiene la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios del crudo y contiene el apetito por activos de mayor riesgo en todo el mundo”— Liza Salinas
Hay desacuerdo sobre si China aceptó comprar petróleo estadounidense: el presidente Trump lo afirmó tras su reunión con Xi, pero las autoridades chinas no han confirmado esas compras y, según CNBC, no respondieron a pedidos de comentario. Esa falta de verificación deja en duda el alcance real del apoyo chino a una solución del bloqueo del estrecho de Ormuz.
El próximo hito que seguirán los mercados es cualquier avance verificable en las negociaciones entre Washington y Teherán o una confirmación formal de acciones de terceros —como China— para reabrir el estrecho de Ormuz. En el corto plazo, las sesiones de futuros y los comunicados oficiales de las delegaciones diplomáticas marcarán la dirección de los precios y la presión sobre las importaciones de combustibles en Chile.