La sentencia a Erik Fleming cierra pasos clave del caso; queda pendiente la pena del asistente Kenneth Iwamasa.
Un juez federal de Los Ángeles condenó a dos años de prisión a Erik Fleming, el intermediario que entregó la ketamina que terminó con la vida del actor Matthew Perry en octubre de 2023. Fleming, de 56 años, admitió haber distribuido viales que llegaron a la casa del intérprete y luego cooperó con la investigación. La pena incluye además tres años de libertad condicional y la orden de que se entregue a las autoridades en las próximas semanas. La sentencia es la cuarta en el proceso que ha ligado a cinco acusados con la cadena de suministro del fármaco.
El fallo marca un avance en una investigación de más de dos años sobre cómo ketamina obtenida fuera del circuito médico llegó a manos de Perry y fue administrada por su asistente. La condena a Fleming resume la estrategia fiscal: perseguir a quienes facilitaron y lucraron con el suministro, al tiempo que usar la cooperación de algunos acusados para identificar a los eslabones mayores. Queda por resolver la pena del asistente personal Kenneth Iwamasa, pieza central porque admitió inyectar al actor y será el último en ser sentenciado. El caso puso bajo la lupa el uso off-label de ketamina para la depresión y los riesgos de su distribución informal.
Ante la jueza Sherilyn Peace Garnett, Fleming se declaró arrepentido y reconoció su papel en la cadena que llevó ketamina a la residencia de Perry; la fiscalía destacó su conocimiento del historial de adicciones de la víctima al fijar la pena. La defensa reclamó que su cooperación agilizó la investigación y que su breve implicación respondía a una recaída personal tras años de rehabilitación. El tribunal le concedió crédito por su colaboración, pero limitó ese beneficio porque la cooperación llegó cuando las autoridades ya lo tenían acorralado. Fleming dijo desde el estrado estar atormentado por lo ocurrido.
“"It’s truly a nightmare I can’t wake up from,"”— Erik Fleming
En la cadena penal, la que las autoridades apodaron la 'Reina de la Ketamina', Jasveen Sangha, recibió la pena más larga: 15 años de prisión por liderar el tráfico de los viales que finalmente llegaron a Perry. Sangha fue identificada como la proveedora principal y los fiscales sostuvieron que sabía del problema de adicciones del actor y aún así facilitó grandes cantidades del anestésico. Su condena ha sido presentada por la fiscalía como un golpe al punto más alto de la red que operaba alrededor del actor. La sentencia a Sangha subraya la atención en quienes lucran con sustancias controladas a pesar de riesgos evidentes.
Kenneth Iwamasa, el asistente personal de Perry, admitió haber inyectado las dosis de ketamina que resultaron fatales y se declaró culpable de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte. La documentación judicial plantea que Iwamasa fue empleado, acompañante y, en la práctica, la persona que administró el fármaco a diario en los días previos al fallecimiento. La familia de Perry ha expresado su indignación y dolor en cartas al tribunal, reclamando responsabilidad por el abandono y la facilitación que terminaron con la vida del actor. La pena que piden los fiscales para Iwamasa supera los dos años y medio.
“"Mathew trusted Kenny. We trusted Kenny. Kenny’s most important job — by far — was to be my son’s companion and guardian in his fight against addiction,"”— Suzanne Morrison
Los fiscales resaltaron que la cooperación de Fleming aceleró el caso, aunque sostuvieron que actuó por interés propio cuando fue confrontado por las autoridades. El asistente del fiscal Ian Yanniello señaló que la información entregada por Fleming probablemente habría salido de la incautación del teléfono, pero que su testimonio ayudó a desentrañar la red. La defensa contrapuso la ausencia de antecedentes penales y la posterior labor de rehabilitación del condenado como atenuantes. El proceso ya había condenado a otros implicados: a médicos y a la principal proveedora, con penas que varían según su rol en la cadena.
“"Mr. Fleming didn’t cooperate because he had a benevolent motive, or because he wanted justice for Mr. Perry,"”— Ian Yanniello
Existen discrepancias entre reportes sobre las penas impuestas a los médicos implicados: algunas fuentes consignan sentencias de 30 meses, otras hablan de arresto domiciliario u otras duraciones; las cifras difundidas no coinciden en todos los casos.
El próximo hito judicial es la sentencia de Kenneth Iwamasa, prevista a fines de mayo; será la última resolución en el proceso federal que investigó la muerte de Perry. Ese veredicto decidirá si la cooperación de los acusados mitiga las penas y cerrará, en términos prácticos, la etapa penal del caso.