Trump niega MOU difundido por medios iraníes; Teherán insiste con una propuesta de 14 puntos y amenaza con responder.
El presidente Donald Trump rechazó de plano un supuesto preacuerdo que, según la televisión estatal iraní, permitiría a Teherán gestionar el tráfico en el estrecho de Ormuz y anunció que Estados Unidos vigilará esas aguas internacionales. La Casa Blanca calificó el documento difundido por Irán como una fabricación mientras Trump advertía que no permitirá que nadie controle el paso marítimo. Paralelamente, Irán urgió a Washington a aceptar su contrapropuesta de paz de 14 puntos y amenazó con responder ante cualquier agresión.
La disputa no es solo simbólica: el estrecho de Ormuz canaliza una porción significativa del comercio mundial de hidrocarburos y cualquier control o bloqueo eleva precios e inquieta a aliados y mercados. El bloqueo parcial impuesto por Irán y la falta de acuerdo entre las partes mantienen al alto el fuego "en estado crítico", según la Casa Blanca, y abren la posibilidad de una reanudación de hostilidades que involucraría a actores regionales y fuerzas navales internacionales.
En una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, Trump afirmó que nadie controlará el estrecho porque "son aguas internacionales" y prometió que Estados Unidos las vigilará. El presidente rechazó además la idea de aliviar sanciones o liberar fondos iraníes como parte de un arreglo. Su postura condiciona cualquier avance a compromisos adicionales de aliados regionales.
“Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar”— Donald Trump
El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, urgió a Washington a aceptar la contrapropuesta de 14 puntos que, dijo, recoge los "derechos del pueblo iraní" y advirtió que demorar la aceptación aumentará el costo para los contribuyentes estadounidenses. La oferta de Teherán pide el fin de la guerra en todos los frentes, el levantamiento del bloqueo naval y la liberación de activos congelados.
“No hay otra alternativa más que aceptar los derechos del pueblo iraní tal como se exponen en la propuesta de 14 puntos. Cualquier otro enfoque será infructuoso y se saldará con un fracaso tras otro”— Mohamad Baqer Qalibaf
Funcionarios estadounidenses admiten que persisten discrepancias en el borrador de un acuerdo y esperan "unos días" para resolverlas, según declaraciones públicas de la administración. Al mismo tiempo, Trump condicionó la firma de un eventual pacto a que aliados en la región se sumen a los Acuerdos de Abraham, lo que complica aún más la hoja de ruta diplomática.
La guerra y el bloqueo parcial del estrecho repercutieron enseguida en los mercados: el barril de Brent subió por temor a interrupciones en el suministro. En paralelo, Teherán ha denunciado ataques y exigido el cese de hostilidades en otros frentes, incluido Líbano, donde los combates entre Israel y Hezbolá han continuado pese al alto el fuego.
Hay un choque directo sobre la autenticidad de un memorando difundido por la televisión estatal iraní: Teherán lo describió como un "preliminar" memorando de entendimiento con Omán para reabrir Ormuz, mientras que la Casa Blanca lo calificó de "completa fabricación" y negó que exista tal acuerdo. Esa contradicción complica la verificación y la confianza entre negociadores.
El próximo hito será el viaje de Trump a Pekín para reunirse con Xi Jinping y calibrar si China ejerce influencia en la solución diplomática, mientras los equipos de negociación esperan resolver las discrepancias del borrador en los días siguientes. Observadores también seguirán de cerca cualquier verificación sobre el supuesto MOU con Omán.