Teherán condiciona la paz a un cese de ataques en Líbano y amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz.
El equipo negociador de Irán suspendió este lunes las conversaciones indirectas con Estados Unidos en respuesta a los bombardeos israelíes en Líbano, declararon funcionarios iraníes. La decisión, divulgada por medios vinculados a la Guardia Revolucionaria, llega en un momento de recrudecimiento de la ofensiva israelí y de intercambios militares recientes entre Teherán y Washington. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y negociador jefe, advirtió que, si los ataques continúan, Irán “se enfrentará directamente al enemigo”. La medida pone en riesgo un preacuerdo que quedaba a la espera de la aprobación del presidente Donald Trump.
La suspensión transforma un proceso diplomático en una herramienta de presión estratégica: Irán reclama que el alto el fuego pactado el 8 de abril cubre también a Líbano y exige el fin inmediato de los ataques para retomar las conversaciones. Además de cortar el canal diplomático, Teherán y sus aliados amenazan con medidas militares y económicas, entre ellas el cierre del estrecho de Ormuz, por el que pasa una parte sustancial del comercio petrolero mundial. El desafío complica la hoja de ruta prevista en Washington y reaviva el riesgo de una escalada regional más amplia.
El anuncio formal de la paralización del diálogo provino del equipo negociador iraní, que suspendió el intercambio de mensajes con Estados Unidos a través de mediadores hasta el cese de los ataques en Líbano. La decisión fue difundida por medios cercanos a la Guardia Revolucionaria y subraya que Teherán condiciona la paz a que se respete lo que considera parte del alto el fuego en vigor. Funcionarios iraníes afirmaron que no reanudarán las conversaciones mientras Israel mantenga la ofensiva sobre territorio libanés.
“nos enfrentaremos directamente al enemigo”— Mohamad Baqer Qalibaf
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que el alto el fuego del 8 de abril debía aplicarse "en todos los frentes, incluido el Líbano", y advirtió que la violación en un frente equivale a la violación en todos. Araqchi responsabilizó a Estados Unidos e Israel por las consecuencias de esa supuesta ruptura y presentó la reanudación de ataques como un obstáculo directo para cualquier acuerdo. Sus declaraciones buscan trasladar la presión diplomática hacia Washington.
“El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos era, de forma inequívoca, un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano”— Abbas Araqchi
Más allá del ámbito diplomático, autoridades iraníes y aliados del llamado Eje de la Resistencia han advertido sobre medidas militares que afectarían rutas marítimas clave, incluido el estrecho de Ormuz y el Bab el-Mandeb. La Guardia Revolucionaria ha reclamado que su capacidad de controlar esos pasos les da una palanca para responder si continúan los "crímenes" en Líbano, una amenaza que podría interferir con el comercio energético global. Analistas internacionales siguen con atención cualquier señal de cierre o restricciones al tránsito.
En el terreno, el Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya advirtió a los habitantes del norte de Israel que abandonen zonas fronterizas si se ejecuta un ataque contra el barrio de Dahieh en Beirut, considerado bastión de Hezbolá. El comunicado, reproducido por agencias iraníes, condiciona la seguridad local a la decisión israelí sobre la capital libanesa y subraya el riesgo inmediato para civiles en ambos lados de la frontera. La advertencia se suma a una creciente retórica militar de Teherán.
“Si se lleva a cabo esta amenaza (el ataque contra Dahye), advertimos a los residentes de las zonas del norte... que abandonen la zona para evitar daños”— Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya
Desde Washington, el presidente Donald Trump afirmó haber hablado con Benjamin Netanyahu y aseguró que no habrá tropas que vayan a Beirut, al tiempo que minimizó el impacto de la suspensión iraní del diálogo. Trump describió su llamada como "muy productiva" y dijo que representantes de Hezbolá acordaron dejar de disparar, una versión que Estados Unidos presenta como prueba de control sobre la escalada. No obstante, informes señalan que Israel coordinó, o al menos discutió, sus planes de operaciones en Beirut con autoridades aliadas.
“He mantenido una llamada muy productiva... y no habrá tropas que vayan a Beirut”— Donald Trump
Existen versiones contrapuestas sobre la intervención estadounidense: Trump afirmó que habló con Netanyahu y evitó un ataque a Beirut, mientras que fuentes citadas por medios internacionales señalan que Israel coordinó planes de bombardeo con aliados. También hay divergencia sobre si el alto el fuego del 8 de abril cubre explícitamente al Líbano; Irán afirma que sí, y responsabiliza a Estados Unidos por cualquier violación.
El próximo hito será la ronda prevista de conversaciones en Washington, originalmente programada para reanudarse este martes, y la decisión del presidente Trump sobre la aprobación del preacuerdo. En lo inmediato, habrá que observar si Irán mantiene la suspensión, si aplica medidas sobre Ormuz y si Israel ejecuta operaciones en Beirut: cada uno de esos pasos marcará si la crisis escala o si regresa a la vía diplomática.