La fiscalía sostuvo que Kouri Richins usó fentanilo para matar a su marido y así cobrar millones en seguros y herencia.
Kouri Richins, de 36 años, recibió cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras ser declarada culpable en marzo de envenenar en 2022 a su esposo, Eric Richins, en Kamas, Utah, dictaminó el juez Richard Mrazik. La sentencia siguió al veredicto que consideró a la madre de tres hijos “demasiado peligrosa para volver a ser libre”, y cierra la fase penal de un caso que había atraído atención por la historia personal que Richins había contado públicamente.
La fiscalía aseguró que Richins le sirvió a Eric una bebida con una dosis de fentanilo cinco veces superior a la letal, lo que facilitó que ella heredara unos US$4 millones y cobrara además cerca de US$2 millones en pólizas de seguro de vida que habría contratado en secreto a su nombre; días antes, los persecutores dijeron que había intentado adulterar un sándwich con el mismo opioide. Richins había publicado un libro infantil, Estás Conmigo, que dijo fue para ayudar a sus hijos tras la muerte, pero mantuvo su inocencia durante el juicio y reconoció públicamente una relación extramarital, mientras declaraciones leídas por terapeutas mostraron el rechazo y el temor de sus hijos.
La condena pone foco en las pólizas y movimientos financieros que rodearon la muerte de Eric Richins y en el impacto a largo plazo sobre sus tres hijos, cuyos testimonios fueron parte del proceso; el caso continuará bajo escrutinio público y legal en Utah a medida que se defina cualquier paso posterior en sede civil o administrativa y la situación familiar avance.