Jugadores redujeron sus apariciones públicas para reclamar mayor porcentaje y forzar diálogo con los organizadores.
Varios candidatos al título de Roland Garros limitaron el viernes sus ruedas de prensa a 15 minutos como gesto de protesta por el reparto de los ingresos del torneo, que comienza el domingo en París. La medida fue liderada por figuras del top-10 —incluida la vigente campeona Coco Gauff— y busca presionar a los cuatro Grand Slams para que aumenten la porción destinada a los jugadores. Los organizadores respondieron proponiendo una reunión inmediata con representantes de los tenistas. El pulso se produce mientras arranca el cuadro principal y con Jannik Sinner como gran favorito masculino en ausencia de Carlos Alcaraz.
La disputa pivotea sobre cifras: los jugadores piden que los Grand Slams destinen alrededor del 22% de sus ingresos a premios, y acusan a Roland Garros de reducir esa participación por debajo del 15% pese a un aumento nominal del bote. El gesto de limitar el contacto con la prensa pretende mostrar unidad y forzar cambios en gobernanza, pensiones y atención sanitaria para las plantillas. La Federación Francesa (FFT) dice estar dispuesta a dialogar y defendió incrementos destinados a las rondas iniciales, pero la tensión marca la antesala del torneo.
La protesta se materializó en el tradicional media day: defensoras y defensores del título cortaron sus intervenciones tras el límite autoimpuesto. Coco Gauff puso fin a su conferencia a los pocos minutos y dijo: “I have to go. Sorry. I’ll see you guys later.” Para la estadounidense, el gesto es “el primer punto real de acción” en una campaña para lograr mayor peso en las decisiones del deporte.
“I have to go. Sorry. I’ll see you guys later.”— Coco Gauff
Los jugadores han cuantificado su queja: afirman que, pese a que el pozo global subió a 61,7 millones de euros, su participación relativa en los ingresos del torneo cayó a cerca de 14–15% y denuncian que eso contrasta con el 22% que reciben en torneos ATP/WTA regulares. Señalan además aumentos mayores en otros Slams —el US Open y el Australian Open— como precedente para pedir paridad. El desencuentro se centra en cómo se distribuyen los ingresos incrementales y en la transparencia de las cuentas.
Jannik Sinner —líder del circuito masculino y voz activa en las reivindicaciones— defendió la iniciativa colectiva: “Sí, creo que muchos jugadores lo están haciendo. Pero no es nada contra los periodistas. Simplemente estamos intentando ponernos también en una posición donde podamos tener algo de voz, y creo que es justo hacerlo”. Mientras tanto, otros como Daniil Medvedev y Jessica Pegula han abogado por una acción práctica y escalable, con asesoría de Larry Scott, para lograr negociación con los Grand Slams.
“Sí, creo que muchos jugadores lo están haciendo. Pero no es nada contra los periodistas. Simplemente estamos intentando ponernos también en una posición donde podamos tener algo de voz, y creo que es justo hacerlo”— Jannik Sinner
La organización del torneo salió al paso y manifestó su disposición a dialogar, subrayando que parte del aumento fue dirigido a los jugadores eliminados en las primeras rondas y a las fases de clasificación. Amélie Mauresmo, directora de Roland Garros, fue tajante: “No vamos a tocar nuestros premios”, y la FFT propuso una reunión con representantes de los tenistas para abordar la gobernanza y la protección social.
“No vamos a tocar nuestros premios”— Amelie Mauresmo
El pulso llega en plena competición: Jannik Sinner parte como favorito masculino y Coco Gauff defenderá el título, mientras la ausencia por lesión de Carlos Alcaraz reordena las expectativas. Los primeros partidos del cuadro principal comienzan el domingo y la tensión fuera de la cancha competirá en atención con los protagonistas sobre la tierra batida parisina. Los jugadores sostienen que, además del dinero, persisten temas como pensiones y salud que exigen una reforma estructural.
El nudo de la disputa son las cifras: los jugadores sostienen que su cuota de los ingresos de Roland Garros ha caído por debajo del 15% (con estimaciones que citan 14,3%–14,9%), mientras la organización apunta al aumento nominal del pozo total y a medidas redistributivas para las rondas iniciales. Ambas partes difieren en la interpretación de los números y en qué parte de los ingresos debe considerarse para calcular la participación de los jugadores.
La próxima cita es la reunión que propuso la FFT con representantes de los jugadores, prevista para el viernes; será la primera instancia formal para intentar cerrar una agenda y calendarizar pasos. Mientras tanto, el torneo entra en su primera semana y la atención se dividirá entre los resultados en la cancha y la capacidad de las partes para traducir la protesta en acuerdos concretos.