Fin de los prefijos 600 y 809 en cobranzas
La Corte Suprema obligó a Subtel a revertir la obligación; Sernac reclama uso indebido y anuncia fiscalización.
- 01La decisión judicial
- 02La postura del retail
- 03La alerta del Sernac
- 04Impacto sobre consumidores
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
La Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) dejó sin efecto la obligación de que las llamadas de cobranza usen los prefijos 600 y 809, después de que la Corte Suprema acogiera un recurso presentado por la industria del retail. El cambio, publicado en el Diario Oficial el 13 de mayo, permite que empresas de cobranza vuelvan a llamar desde números que se ven como líneas fijas o celulares comunes. El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) ofició a Subtel tras recibir denuncias de que algunas compañías estarían bloqueando por defecto el prefijo 809, lo que podría afectar la portabilidad y la libre elección. La discusión combina una decisión judicial sobre clasificación legal con preocupaciones regulatorias y de protección al consumidor.
La Corte Suprema determinó que la cobranza extrajudicial no es un “servicio complementario” de telecomunicaciones, argumento central de la resolución que había impuesto los prefijos para distinguir llamadas comerciales y de oferta. El efecto inmediato es práctico: los consumidores ya no verán en pantalla el indicador 600/809 como señal inequívoca de cobranza, y las empresas del retail recuperan la libertad numérica que reclamaron en el tribunal. Sin embargo, el Sernac advierte que si hay empresas que manipulan la marcación o bloquean prefijos para limitar la portabilidad o la competencia, iniciará acciones legales. El caso combina derecho, regulación técnica y protección al consumidor en el entorno telefónico.
La decisión judicial
La Corte Suprema acogió el recurso de amparo económico presentado por la Asociación Gremial de la Industria de Retail Financiero y concluyó que las comunicaciones cuya finalidad sea la cobranza extrajudicial no constituyen un “servicio complementario” de telecomunicaciones. Ese pronunciamiento fue la base para que la Subsecretaría de Telecomunicaciones modificara la resolución que, desde 2025, había impuesto los prefijos 600 y 809 para distinguir llamadas contractuales y de oferta. El 13 de mayo Subtel publicó en el Diario Oficial la modificación que permite prescindir de los prefijos en las gestiones de cobranza, cambiando así el marco operativo para empresas y usuarios.
La postura del retail
La Asociación Gremial de la Industria de Retail Financiero alegó que la clasificación de cobranza como servicio complementario y la obligación de usar prefijos dañaban su capacidad para recuperar créditos, y por eso presentó el amparo que ganó en la Corte Suprema. El gremio sostuvo que etiquetar masivamente esas llamadas como “spam” limitaba una gestión directa entre acreedor y deudor una vez vencida la obligación. Con el fallo a su favor, las empresas del retail recuperan la posibilidad de usar combinaciones numéricas o líneas fijas que no revelan de inmediato su propósito comercial.
La alerta del Sernac
El Servicio Nacional del Consumidor ofició a Subtel después de recibir información que apunta a un eventual mal uso de los prefijos: habría empresas que implementaron un mecanismo digital que deja preseleccionado por defecto el bloqueo del prefijo 809, lo que dificultaría que los clientes reciban comunicaciones de otros operadores. Sernac advirtió que esa práctica puede afectar la portabilidad numérica, la libre elección, la competencia y el tratamiento de datos personales, y solicitó a Subtel antecedentes sobre investigaciones, implicancias jurídicas y gestiones en curso. El organismo agregó que, de verificarse incumplimientos, evaluará acciones individuales o colectivas contra las empresas implicadas.
Impacto sobre consumidores
Para los usuarios el cambio significa que ya no podrán usar el prefijo 600 como señal visual para identificar llamadas de cobranza: las comunicaciones volverán a aparecer como números comunes, lo que complica distinguir una llamada legítima de un intento de fraude o de un contacto de cobranza. Reguladores recuerdan que las empresas de cobranza deben respetar límites de horario (lunes a sábado entre 08:00 y 20:00 horas), no llamar domingos ni festivos, y evitar conductas de hostigamiento o la difusión de información a empleadores o vecinos. Sernac es el canal para reclamos cuando se incumplen esos límites.
La obligación de usar prefijos 600 y 809 fue parte de una resolución de Subtel vigente desde agosto de 2025, diseñada para ayudar a los usuarios a filtrar llamadas masivas y reducir estafas telefónicas clasificándolas como “servicios complementarios”. La Corte Suprema revirtió esa clasificación tras el recurso de la industria del retail, sosteniendo que la cobranza extrajudicial es una gestión directa acreedor-deudor y no un servicio complementario de telecomunicaciones. Subtel actuó entonces para ajustar su resolución, mientras que Sernac interviene desde la protección al consumidor ante posibles prácticas tecnológicas de bloqueo que afectan portabilidad y competencia.
La principal disputa es legal y práctica: Subtel había catalogado las llamadas de cobranza como servicios complementarios y exigido prefijos; la Corte Suprema dijo que no lo son y ordenó el cambio. Además, Sernac plantea que algunas empresas habrían bloqueado por defecto el prefijo 809, lo que empresas del retail niegan implícitamente al reclamar la eliminación de la obligación; por ahora esa acusación está en investigación administrativa.
Subtel publicó la modificación el 13 de mayo; la acción de Sernac llegó por oficio el 25 de mayo y ahora depende de la respuesta y de las indagaciones administrativas de Subtel sobre las denuncias de bloqueo del prefijo 809. Sernac anunció que, si se confirman incumplimientos a la normativa o a la Ley del Consumidor, podría iniciar acciones individuales o colectivas contra las empresas involucradas. En paralelo los consumidores pueden presentar reclamos formales ante Sernac cuando reciban llamadas fuera de horario o en número que advierta conductas de hostigamiento.