La Casa Blanca busca privar a la élite militar cubana de activos y anuncia nuevas medidas en los próximos días.
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció esta semana la designación de 11 funcionarios del régimen cubano y tres organismos vinculados al aparato de seguridad, al tiempo que calificó a la isla como “controlada por una empresa propiedad de generales militares”. Rubio realizó las declaraciones en una entrevista grabada en el Air Force One rumbo a China y afirmó que esa estructura dispone de unos 16.000 millones de dólares, mientras la población enfrenta una crisis económica que incluye escasez extrema de alimentos.
Las sanciones se apoyan en la orden ejecutiva 14404, firmada por el presidente Donald Trump, y siguen a medidas previas contra el conglomerado militar Gaesa, la minera Moa Nickel y socios extranjeros como la canadiense Sherritt. El Departamento de Estado calificó a Gaesa como el “corazón” del sistema económico cleptocrático de Cuba y lo responsabilizó de controlar un estimado del 40 % o más de la economía, argumento que la administración usa para justificar la restricción del acceso a activos que considera ilícitos.
La Casa Blanca y el Departamento de Estado adelantaron que habrá nuevas designaciones en días y semanas; el próximo hito observable será la publicación de listados adicionales y las acciones concretas del Tesoro para aplicar sanciones extraterritoriales, que podrían incluir medidas contra empresas no estadounidenses que mantengan relaciones comerciales con Cuba.