Centro Ceremonial en Puente Alto responde al alza sostenida de la cremación y a la falta de oferta local.
Parque del Recuerdo abrió en Puente Alto el primer Centro Ceremonial con cinerario de la zona suroriente de Santiago, un edificio de cerca de 2.000 m² y dos niveles que aloja salas velatorias, salón ceremonial y equipos de cremación. La inversión asciende a cerca de $700 millones y el recinto fue equipado con dos hornos provistos por Facultatieve Technologies. El proyecto incluye espacios adaptados a distintos credos, cafetería y áreas exteriores integradas al parque. La empresa proyecta que la demanda local seguirá en alza durante las próximas décadas.
La apertura llega en un contexto de crecimiento sostenido de la cremación en Chile: la tasa alcanzó 20% en 2025 y, con un ritmo de aumento cercano a 1% anual, proyectan que podría llegar al 50% hacia 2050. Esa transformación —por razones económicas, culturales y de escasez de terrenos— había dejado a las familias del suroriente obligadas a desplazarse por la capital para acceder a un cinerario. El nuevo centro busca cerrar esa brecha territorial y anticipar la demanda prevista para próximas décadas.
Diego Prat, gerente de Proyectos y Nuevos Negocios de Parque del Recuerdo, defendió la iniciativa como una respuesta a una necesidad local y a cambios demográficos. Prat afirmó que el centro facilitará a las familias de la zona suroriente el acceso a servicios de cremación y ceremonias adaptadas a distintos credos. La empresa espera que la infraestructura atienda miles de servicios anuales en las próximas décadas. “Su apertura responde a una necesidad concreta de las familias y anticipa las tendencias demográficas y culturales que transformarán el sector en las próximas décadas”, dijo Prat.
““Su apertura responde a una necesidad concreta de las familias y anticipa las tendencias demográficas y culturales que transformarán el sector en las próximas décadas”.”— Diego Prat
La Fiscalía Nacional Económica ha advertido en estudios sobre el mercado fúnebre que la penetración de la cremación ha sido históricamente baja en Chile pero que su uso ha aumentado en los últimos años, lo que expone zonas con oferta insuficiente. Esa evaluación explica el interés regulatorio y de mercado por ampliar capacidad y por cómo la disponibilidad de crematorios puede incidir en la competencia entre operadores. El nuevo cinerario de Puente Alto es presentado por su operador como una forma de mitigar esa concentración geográfica de la oferta.
La tecnología de cremación instalada proviene de Facultatieve Technologies, empresa holandesa con larga trayectoria en hornos y sistemas de control de emisiones. Parque del Recuerdo sostiene que los equipos operan con concentraciones de partículas muy por debajo de los límites de las normativas más exigentes y que sus emisiones son comparables o inferiores a las de otros usos industriales o de calefacción. Esa afirmación está en el centro del argumento ambiental que la empresa ha difundido para justificar la operación del cinerario en un entorno urbano.
Hasta la inauguración, las familias del suroriente debían desplazarse a otros sectores de Santiago para acceder a un cinerario, una barrera logística que encarecía y complicaba las despedidas. El nuevo centro afirma facilitar tiempos y costos de traslado y amplía la oferta de salas velatorias y servicios ceremoniales en la zona. Al mismo tiempo, la empresa plantea que la mayor disponibilidad puede aliviar presiones sobre cementerios urbanos y responder a la limitación de terrenos.
El edificio recibió certificación LEED nivel Plata y combina madera, piedra y cristal con soluciones como calefacción por losa radiante, sensores de iluminación y proyección hacia la autogeneración solar. Parque del Recuerdo enfatiza estas medidas como parte de un diseño integrado al paisaje del parque y a la protección ambiental. Esos sellos buscan mitigar resistencias locales y dar respaldo técnico a las afirmaciones sobre menor impacto.
El próximo hito será la medición operativa y ambiental del centro durante su primer año de funcionamiento: estadísticas de uso local, cumplimiento de estándares de emisiones y eventuales observaciones de fiscalización. También estará en foco si otros operadores replican cinerarios en zonas con demanda similar.