Tres exparticipantes aseguraron haber sido agredidas sexualmente; la emisora quitó las temporadas y abrió una investigación externa.
Tres exparticipantes de Married at First Sight UK afirmaron haber sido agredidas sexualmente durante la filmación, y Channel 4 retiró de sus plataformas todas las temporadas del programa y encargó una revisión externa. La cadena justificó la decisión tras recibir en abril denuncias sobre conductas de “un pequeño número” de contribuyentes, y Priya Dogra, directora ejecutiva de Channel 4, expresó simpatía por quienes quedaron afectadas y dijo que el bienestar de los participantes es “siempre de suma importancia”.
Dos de las mujeres dijeron que fueron violadas por sus parejas televisivas y una tercera, Shona Manderson, relató que su compañero, Bradley Skelley, tuvo un acto sexual no consensuado al eyacular contra lo acordado; los hombres niegan las acusaciones. La productora independiente CPL defendió sus protocolos de bienestar como “estándar oro” y afirmó haber actuado cuando se le reportaron problemas, mientras que el Departamento de Cultura, Medios y Deporte del Reino Unido calificó las denuncias de “muy serias” y advirtió que debe haber consecuencias para la criminalidad o mala conducta.
La polémica reaviva el debate sobre la ética de los reality shows y deja dos frentes abiertos: la investigación externa de Channel 4 sobre los procedimientos de protección y la posibilidad de acciones legales por parte de las afectadas; además, la productora y la emisora deben decidir si la temporada prevista sigue en pie. El próximo hito observable será la publicación del informe externo y si las denuncias derivan en investigaciones policiales o demandas civiles.