Con la final en Roma, el italiano igualó a Djokovic y llega a Roland Garros como claro favorito y con dudas físicas.
Jannik Sinner conquistó el título del Italian Open en el Foro Italico al vencer a Casper Ruud 6-4, 6-4, y se convirtió en apenas el segundo hombre en ganar los nueve Masters 1000. El triunfo coronó una racha que lo ha puesto como dominador absoluto del calendario de torneos mayores fuera de los Grand Slams. La final, celebrada el domingo ante una multitud entregada, siguió a una serie de victorias en Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid que marcaron la temporada del número uno del mundo.
La victoria en Roma no es solo un trofeo nacional —es la culminación del dominio de Sinner en el circuito Masters: con ese título igualó el logro único que hasta ahora only Djokovic había alcanzado y amplió una racha que lo coloca como el gran candidato a Roland Garros. Al mismo tiempo, su seguidilla de partidos intensos dejó interrogantes sobre su estado físico tras episodios de fatiga y respiratorios en el torneo. El resultado cambia las expectativas para el segundo Grand Slam del año y reordena el mapa de favoritos.
Sinner cerró la final en Roma con un marcador de 6-4 y 6-4 ante Casper Ruud, dominando los intercambios desde el fondo y celebrando frente a 10.500 espectadores en Campo Centrale. El italiano mostró calma en los puntos decisivos y saludó al público y a figuras como Adriano Panatta durante la ceremonia del trofeo. La victoria completa el único Masters que le faltaba para completar la colección de los nueve torneos de esta categoría.
““It’s been a long time since an Italian won – 50 years. I’m happy one of us was able to take advantage of this great period for Italian tennis.””— Jannik Sinner
La conquista coloca a Sinner al nivel histórico de Novak Djokovic: solo el serbio había completado antes los nueve Masters 1000. Djokovic reaccionó en redes sociales, saludando la incorporación del italiano a ese grupo exclusivo, y el gesto subraya la magnitud deportiva del logro a los ojos de sus pares. El paralelismo con la carrera de Djokovic alimenta el debate sobre la nueva jerarquía del circuito.
““Welcome to the exclusive club, Jannik.””— Novak Djokovic
Pese al triunfo, Sinner tuvo momentos de preocupación física durante el torneo: en la semifinal y tras la reanudación por lluvia mostró signos de fatiga y respiración entrecortada que motivaron asistencia médica y especulaciones. En la rueda de prensa se negó a detallar el episodio y dijo que no podía responder preguntas sobre esas molestias, priorizando la concentración y la gestión personal antes de la final.
““No puedo responder””— Jannik Sinner
Rivales y públicos reconocieron la temporada excepcional: Casper Ruud, subcampeón en Roma, expresó en la ceremonia que lo que Sinner está haciendo este año es difícil de describir y lo felicitó por hacer historia. En Italia la victoria tuvo un componente simbólico tras medio siglo sin un campeón local en el Foro Italico, y la afición convirtió a Sinner en referente nacional durante la noche.
““What you’re doing this year it’s hard to describe in words… Congratulations for making history.””— Casper Ruud
En las últimas semanas Sinner acumuló títulos en Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y París-Bercy, consolidando una racha que ha alterado los registros históricos del circuito. Ese historial convierte su gestión del calendario y su recuperación física en variables clave de cara a Roland Garros, donde la fatiga acumulada y la falta de rival principal como Carlos Alcaraz —fuera por lesión— reconfiguran las expectativas.
Hay discrepancias en las cifras de la racha: varios medios y recuentos especializados afirman que Sinner alcanzó 32 triunfos consecutivos en partidos de Masters 1000, superando las 31 de Djokovic; otros reportes —más conservadores— lo sitúan en una racha de 29 victorias en el circuito antes de Roma. Las fuentes coinciden en la magnitud del dominio, pero no en el conteo exacto de partidos.
El próximo hito es Roland Garros, que comienza la semana siguiente: la pregunta abierta es cómo gestionará Sinner su calendario y recuperación tras una seguidilla de Masters, y si llegará en plenitud física para traducir su dominio en tierra batida en su gran objetivo del año. Las atenciones estarán en su estado médico y la decisión del equipo sobre carga de minutos en la previa del Grand Slam.