Los ataques israelíes han matado civiles y alcanzado vehículos y equipos sanitarios; negociaciones en EE. UU. buscan prorrogar la calma.
Al menos trece personas, entre ellas un niño, murieron en bombardeos israelíes contra el distrito de Nabatiyé y otras localidades del sur del Líbano, mientras ataques contra vehículos en la costa entre Sidón y Beirut dejaron al menos ocho fallecidos, incluidas dos niñas. Los choques ocurrieron esta semana pese al alto el fuego vigente desde abril y tras incidentes que, según autoridades libanesas, alcanzaron incluso a equipos de la Defensa Civil. Las ofensivas se suman a una oleada de violencia que ha mantenido en emergencia al sur del país durante más de dos meses. Delegaciones de Beirut y Jerusalén se reúnen en Washington con la mediación estadounidense para intentar consolidar la tregua.
La persistencia de ataques a pesar del cese de hostilidades ha elevado el saldo humano y complejo el camino diplomático: las autoridades libanesas denuncian impacto en civiles y personal sanitario, mientras Israel dice golpear a combatientes de Hizbulá. El choque entre versiones dificulta la verificación sobre el terreno y agrava la crisis humanitaria, con cientos de miles desplazados y poblaciones civiles expuestas. La ronda de Washington busca transformar la tregua en una pausa más durable, incluso con nuevos encuentros militares previstos.
El Ministerio de Salud libanés y el Centro de Operaciones de Emergencia señalaron que los bombardeos en Nabatiyé alcanzaron la capital regional y localidades vecinas, dejando al menos trece muertos y numerosos heridos. Entre las víctimas figuran sanitarios de la Defensa Civil, que, según la nota oficial, fueron alcanzados mientras intentaban rescatar a heridos. Las autoridades locales responsabilizaron al Ejército israelí por los ataques que afectaron viviendas y centros de atención, y elevaron el cómputo de muertos en el sur. Las cifras de víctimas continúan actualizándose a medida que equipos de emergencia acceden a las zonas atacadas.
En la franja costera entre Sidón y Beirut, tres impactos contra vehículos en la autovía costera produjeron al menos ocho muertos, entre ellos dos niños, según el Centro de Operaciones de Emergencia que emitió el balance. Fotografías difundidas por agencias mostraron automóviles incendiados y carreteras con escombros, y las autoridades locales pidieron cautela y apoyo para las víctimas. Esos ataques se registraron a entre 20 y 30 kilómetros al sur de la capital, una distancia que subraya la expansión geográfica de los ataques durante la tregua. Las órdenes de evacuación y las restricciones de circulación complican la llegada de ayuda a las zonas afectadas.
El Ejército de Israel informó de operaciones ofensivas en el sur del Líbano y aseguró haber neutralizado a más de 220 miembros de Hizbulá en la última semana, al tiempo que atacó más de 440 objetivos del movimiento chií. Las Fuerzas de Defensa de Israel indicaron además que ordenaron evacuaciones en áreas junto a Tiro y declararon zonas militares en sectores costeros próximos a la frontera. La versión militar subraya que sus ataques buscan detener lanzamientos contra tropas y territorio israelí, y reportó incidentes con drones explosivos en su lado de la frontera. Esa narrativa contrapone la calificación de los mismos hechos por autoridades libanesas que denuncian daños a civiles y trabajadores sanitarios.
“Llevaban a cabo ataques de avanzada contra los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”— Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)
Unicef advirtió que al menos 200 niños han muerto desde el inicio de los ataques el 2 de marzo y que desde el alto el fuego han fallecido 23 menores, elevando la alarma sobre el impacto en la infancia libanesa. El director regional Edouard Beigbeder describió el sufrimiento acumulado por los menores y subrayó la necesidad de apoyo psicosocial y sanitario urgente. La agencia calcula que cientos de miles de niños viven exposición repetida a la violencia, con riesgo de daño mental y social a largo plazo. Las limitaciones en recursos humanitarios complican la respuesta frente a desplazamientos masivos y la destrucción de infraestructuras básicas.
“cuando deberían estar regresando a las aulas, jugando con sus amigos”— Edouard Beigbeder
Mientras Washington medió en las conversaciones, el Departamento de Estado anunció la prórroga del cese de hostilidades por 45 días y convocó nuevas rondas diplomáticas y un encuentro de seguridad en el Pentágono. El portavoz Tommy Pigott dijo que la extensión busca permitir “avances” y fijó nuevas fechas de negociación para principios de junio, mostrando el papel activo de EE. UU. en la gestión del acuerdo. La delegación libanesa calificó las jornadas en Washington como un paso hacia un proceso político formal, y el embajador israelí Michael Leiter habló de reuniones “francas y constructivas”. Pese a esto, incidentes posteriores a la firma oponen la dinámica diplomática a la violencia en el terreno.
“el cese de hostilidades se prorrogara 45 días para permitir que se sigan realizando avances”— Tommy Pigott
Las fuentes discrepan sobre la naturaleza de los objetivos y el recuento de víctimas: el Ejército israelí habla de abatidos combatientes de Hizbulá y objetivos militares, mientras autoridades libanesas y organizaciones humanitarias denuncian muertos civiles —incluidos sanitarios y niños— y ataques a vehículos y viviendas. Además, los balances oficiales sobre el total de muertos desde marzo varían entre informaciones (estas señalan cifras entre 2.800 y casi 2.951), lo que refleja dificultades de verificación en zonas todavía inseguras.
El próximo hito es la nueva ronda de negociaciones prevista para el 2 y 3 de junio, y una reunión militar en el Pentágono anunciada para el 29 de mayo, que intentarán traducir la prórroga del alto el fuego en garantías prácticas sobre el terreno. Observadores y ONG vigilarán si esos contactos detienen los ataques contra infraestructuras civiles y permiten el retorno seguro de desplazados; por ahora, la clave será la capacidad de ambas partes para controlar a milicias y ejecutar medidas verificables de seguridad.