Desde un nuevo aporte millonario de Washington a la ONU hasta choques en Medio Oriente, las preocupaciones sobre seguridad y derechos humanos se mezclan con la carrera por la secretaría general del organismo internacional.
01Estados Unidos anunció un nuevo fondo adicional de 1.800 millones de dólares destinado a reformar y financiar los programas de ayuda humanitaria de la ONU, según comunicó el embajador Mike Waltz junto a responsables de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). El aporte se presenta como parte de una «reestructuración humanitaria» que, afirmó la delegación estadounidense, busca mejorar eficiencia, rendición de cuentas y el impacto de la ayuda mientras Washington reclama haber impulsado reformas en la ONU; la financiación se suma a otros 2.000 millones previamente destinados a ese objetivo.
02El nuevo desembolso llega en un contexto contradictorio: en enero la Casa Blanca del presidente Donald Trump ordenó la retirada de Estados Unidos de 66 organismos internacionales —incluyendo 31 entidades vinculadas a la ONU y otros foros como el IPCC— argumentando que “operan de manera contraria a los intereses nacionales”. Pese a esa política de salidas y recortes adoptada por la Administración, la gobernanza y financiación de programas humanitarios vuelven a situarse como una prioridad táctica de Washington.
03En Medio Oriente, la ONU y organismos asociados han intensificado sus advertencias por el impacto humanitario y los riesgos a personal internacional: la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que, aunque hay “cierta mejoría” en evacuaciones médicas y entrada de ayuda a Gaza, aún no existe un “acceso total” y muchos hospitales han quedado prácticamente destruidos, lo que limita la atención sanitaria y la llegada de medicamentos esenciales.
04La misión de paz de la ONU en Líbano (FINUL) denunció la detonación o caída de al menos seis drones en los últimos días cerca de su cuartel general en Naqoura, algunos dentro del recinto, atribuidos presuntamente a ataques de Hizbulá en el marco de los combates con el Ejército israelí. FINUL advirtió que el creciente uso de drones y las operaciones de las partes han puesto en riesgo a los pacificadores y urgió a todos los actores a evitar operar en las inmediaciones de posiciones de Naciones Unidas.
05En Irán, la ONU y sus oficinas de derechos humanos pidieron a las autoridades el fin de la represión de las protestas y criticaron la criminalización de los manifestantes. El secretario general António Guterres expresó su preocupación y urgió medidas para «evitar más víctimas»; por su parte, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos exigió cesar el «asesinato de manifestantes pacíficos», restaurar el acceso a internet y telecomunicaciones, y garantizar investigaciones y rendición de cuentas frente a denuncias de centenares de muertos.
06El conflicto regional con Irán también tiene un coste económico directo: el Pentágono elevó a 29.000 millones de dólares el gasto asociado a la guerra contra Irán —un incremento de 4.000 millones respecto a cifras previas—, atribuyendo el alza a reparación y reemplazo de equipos y costos operativos, mientras el Departamento de Defensa impulsa un pedido de presupuesto mayor para 2027.
07En paralelo a estas crisis, la carrera por la secretaría general de la ONU suma candidatos latinoamericanos: Antigua y Barbuda presentó formalmente la candidatura de la ecuatoriana María Fernanda Espinosa —ex presidenta de la Asamblea General y exministra—, que se suma a la postulación de Michelle Bachelet, apoyada por Brasil (con respaldo público del presidente Lula), y competirá con otras candidaturas regionales como Rebeca Grynspan y Rafael Grossi. La elección del próximo secretario general se decidirá a fines de 2026 y la persona seleccionada asumirá el 1 de enero de 2027.
08En medio de este panorama, la Casa Blanca de Trump también ha buscado protagonismo bilateral: en enero el presidente recibió en la Casa Blanca a la opositora venezolana María Corina Machado, tras un episodio en que Trump expresó reservas sobre respaldarla luego de la captura del presidente Maduro y de la polémica por el Nobel que ella recibió; además, la Administración ha defendido aumentos importantes en gasto militar —con anuncios públicos de elevar el presupuesto de defensa para 2027— como parte de su estrategia de seguridad.