La eliminación de un comandante, la captura de barcos y la orden de ocupar más territorio tensan el frágil alto el fuego.
Israel anunció la muerte del presunto nuevo jefe militar de Hamas en Gaza, Mohammed Odeh, tras un ataque el martes, en medio de la interceptación por la marina de una flotilla humanitaria y la orden del primer ministro Benjamin Netanyahu de controlar hasta el 70% de la Franja. El Ministerio de Salud de Gaza reportó decenas de víctimas en una reciente escalada durante la festividad del Aíd al Adha, que elevan el total de fallecidos desde el alto el fuego a más de 900. Activistas pro-palestinos dijeron que soldados israelíes abordaron varias embarcaciones en aguas internacionales; Ankara y varios gobiernos europeos cuestionaron la legalidad de la operación. Las declaraciones confrontadas sobre jurisdicción, cumplimiento del acuerdo y la situación humanitaria alimentan una nueva ola de reproches diplomáticos.
El conjunto de hechos amenaza la estabilidad del alto el fuego pactado en octubre de 2025: la eliminación de líderes militares es parte de la política israelí para perseguir a los responsables del ataque de octubre de 2023, mientras que la interceptación de ayuda en alta mar revive antiguas tensiones diplomáticas, sobre todo con Turquía y varios países europeos. La orden de Netanyahu de ampliar el control territorial contrasta con las exigencias del acuerdo internacional y provoca críticas públicas de Hamas y de miembros de la llamada Junta de Paz. Con la población de Gaza aún dependiente de asistencia y millones desplazados, cada incidente incrementa la presión sobre los mediadores y sobre la supervisión internacional del cese de hostilidades.
Hamas reaccionó condenando el "silencio" de la Junta de Paz y acusó a Netanyahu de violar el acuerdo del alto el fuego al anunciar la intención de controlar el 70% de Gaza; el portavoz Hazem Qasem advirtió que ignorar esas declaraciones pone en duda el compromiso de los patrocinadores del acuerdo. La organización afirmó además que la orden israelí supone un plan de ocupación y desplazamiento, y pidió a los 28 países de la Junta que tomen posición.
“"Condenamos el silencio de la Junta de Paz y de su director ejecutivo, Nicolai Mladenov, ante las declaraciones de Netanyahu"”— Hazem Qasem
El Ministerio de Salud de Gaza reportó que en una escalada de 96 horas durante el Aíd al Adha murieron 33 personas y resultaron heridas más de 130; con esas cifras el total desde la entrada en vigor del alto el fuego asciende a 930 fallecidos y más de 2.800 heridos, según el comunicado oficial. Entre las víctimas recientes figura Jamal Abu Aoun, jefe del Departamento de Anestesia del Hospital Yafa.
Hay disputas claras sobre tres puntos: la legalidad de los abordajes en aguas internacionales —con Turquía y varios países europeos calificándolos de ilegales y Israel defendiendo la medida—; la interpretación de la orden de Netanyahu de ampliar el control territorial, que Hamas y críticos dicen viola el alto el fuego; y la responsabilidad por las muertes en Gaza, que son reportadas por el Ministerio de Salud de Gaza mientras Israel atribuye muchas acciones a objetivos militares. Las partes ofrecen versiones contrapuestas sobre cada punto.
El próximo hito será la reacción formal de la Junta de Paz y el eventual pronunciamiento de Ankara y de la Unión Europea sobre la detención de activistas; también estará en observación si Israel presenta pruebas públicas que justifiquen las operaciones selectivas y cómo se gestionará la devolución o el procesamiento de los detenidos en Ashdod. Los mediadores internacionales seguirán vigilando la implementación del alto el fuego y la situación humanitaria en Gaza.