La caída acelerada de existencias y el cierre del estrecho de Ormuz amenazan suministros antes del verano boreal.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el mercado petrolero podría entrar en una "zona roja" y experimentar escasez de oferta en cuestión de semanas o en unos dos meses si no se alcanza una solución duradera al conflicto en Oriente Medio, señaló su director ejecutivo, Fatih Birol. Birol atribuyó la urgencia al avance de la temporada de viajes en el hemisferio norte, que acostumbra a elevar la demanda de combustible.
La tensión se alimenta de cifras concretas: la AIE estima que el cierre del estrecho de Ormuz ha retenido más de 1.000 millones de barriles y suprime alrededor de 14 millones de barriles diarios de exportaciones desde el Golfo, mientras que las reservas comerciales se han contraído de forma récord, con descensos acumulados entre marzo y abril cercanos a 250 millones de barriles. Ante ello, los 32 países miembros ya coordinaron liberaciones extraordinarias de reservas estratégicas y la AIE dijo estar lista para liberar más si los gobiernos así lo deciden.
El próximo hito observable será la demanda extra del verano boreal y la deliberación política sobre nuevas liberaciones: ministros del G7 participan en reuniones donde, según Roland Lescure, ya estuvo sobre la mesa repetir la movilización de reservas si fuera necesario. Mientras tanto, la AIE y los países consumidores vigilan en semanas si las reservas seguirán sosteniendo el mercado o si habrá que tomar más medidas coordinadas.