Tras una tercera ronda destacada con eagle, el chileno no mantuvo la cumbre y cerró el major con irregularidad.
Joaquín Niemann volvió a meterse en la pelea del PGA Championship tras una gran tercera ronda de 66 golpes (-4) en el Aronimink Golf Club, incluida un águila en el hoyo 16. Ese impulso lo dejó momentáneamente cerca de la punta de la tabla, pero en la ronda final tuvo una jornada irregular y terminó T18 con 279 impactos (-1). El torneo lo ganó el inglés Aaron Rai, quien culminó con -9. Niemann partirá ahora hacia la siguiente fecha del LIV Golf en Corea del Sur dentro de dos semanas.
La remontada del sábado devolvió a Niemann la posibilidad de pelear por su primer major en un torneo muy parejo, pero la falta de consistencia en la ronda decisiva lo dejó fuera de la discusión por la corona. El resultado marca su tercer mejor registro en un grande y llega en un momento clave para su futuro competitivo, con la incertidumbre del LIV Golf y la necesidad de consolidar su estatus internacional. Sus próximos compromisos y la clasificación a los majors que restan de la temporada quedan en foco.
El sábado, en el denominado "Moving Day", Niemann firmó una tarjeta de 66 (-4) que lo catapultó hacia la parte alta de la clasificación. Su mejor momento llegó en el hoyo 16, un par-5 donde embocó un eagle tras un segundo golpe que lo dejó en posición de birdie y fue celebrado por el público. Esa jornada incluyó cinco birdies y solo un bogey en el recorrido, lo que le permitió acercarse a los líderes a cuatro golpes del puntero provisional. La actuación reavivó las expectativas sobre su capacidad para competir en majors.
Las primeras dos rondas presentaron contrastes: un primer día sólido que lo dejó peleando el top 10 y una segunda jornada opaca en la que sufrió el viento y quedó con +2, aunque igualmente superó el corte. El jueves y viernes incluyeron dificultades en el putt y varios bogeys que lo hicieron retroceder en la tabla, pero sin poner en riesgo su paso al fin de semana. Esas entradas previas fueron el punto de partida para la arremetida del sábado, cuando eligió una estrategia más agresiva y acertó en momentos clave.
El domingo comenzó de forma prometedora: dos birdies consecutivos lo colocaron provisoriamente en el segundo puesto y alimentaron la ilusión de pelear por el título. Sin embargo, errores tempranos en la ida y tres bogeys en la vuelta (11, 14 y 17) terminaron por minar su rendimiento y lo dejaron culminando en T18 con 279 (-1). El triunfo correspondió a Aaron Rai, quien cerró el torneo con -9 y se impuso de manera sorpresiva en Aronimink.
Más allá del resultado, la actuación representa el tercer mejor cierre de Niemann en un grande y llega en un contexto de decisiones deportivas: su calendario seguirá en el LIV Golf y hay atención sobre su acceso a los majors restantes. La presencia en el torneo coreano del circuito árabe y la clasificación al US Open en junio son los próximos ítems a resolver para mantener su estatus competitivo. La consistencia en majors sigue siendo la pregunta abierta para el talagantino.
El próximo hito es inmediato: Niemann competirá en la fecha del LIV Golf en Corea del Sur entre el 28 y 31 de mayo. A la par, su presencia en el US Open de junio y la posibilidad de volver a consolidarse en el PGA Tour quedan como preguntas abiertas para las próximas semanas.