Órdenes de desplazamiento en el sur del Líbano y cierre de escuelas en el norte de Israel elevan la tensión regional.
El Ejército de Israel emitió órdenes de evacuación y desplazamiento forzoso contra la ciudad libanesa de Tiro y varias localidades del sur de Líbano, mientras expandía sus operaciones hacia el río Zahrani; Avichay Adraee, portavoz en árabe del Ejército israelí, pidió a los residentes que se trasladen “al norte del río Zahrani”. Al mismo tiempo, el Frente Interior de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ordenó el cierre de escuelas, playas y restricciones a reuniones en municipios del norte israelí tras intensos lanzamientos de cohetes y drones por parte de Hezbolá.
La ofensiva israelí incluyó ataques contra presuntos puestos de lanzamiento en zonas como Burj al Shamali y bombardeos nocturnos que dejaron decenas de heridos y al menos tres muertos en el sur libanés, según comunicados militares y agencias libanesas; entre los campamentos afectados figura Burj Shamali, cercano a Tiro y creado en 1948. En el norte de Israel, las FDI ordenaron que el Centro Médico Galilea de Nahariya opere bajo tierra y prohibieron reuniones al aire libre de más de 50 personas y de más de 200 en espacios cerrados.
La crisis abre una cuenta atrás hacia la próxima ronda de negociaciones entre Líbano e Israel, prevista para el 2 y 3 de junio, mientras líderes libaneses como el presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nauaf Salam examinan la seguridad en el sur y las posibles respuestas políticas y humanitarias a las evacuaciones y los ataques.