Nueva ola de bombardeos en el sur del Líbano
Pese a la prórroga del alto el fuego, ataques israelíes siguieron causando muertos, heridos y daños a civiles hoy.
- 01Ataques recientes y víctimas
- 02Balances oficiales acumulados
- 03Daños a sanitarios y vehículos
- 04Reclamos militares y objetivos
- 05Negociación y mediación
- ◆Contexto
- ◆Qué se disputa
- ◆Qué viene
En la última semana se multiplicaron los ataques aéreos y con drones de Israel contra el sur del Líbano, que dejaron decenas de muertos —entre ellos niños y trabajadores sanitarios— y varios heridos pese a la tregua en vigor. El Ministerio de Salud libanés y el Centro de Operaciones de Emergencia contabilizan miles de víctimas desde el 2 de marzo; Naciones Unidas y organizaciones humanitarias alertan sobre el impacto en la infancia y el desplazamiento masivo. Israel atribuye sus operaciones a objetivos militares del grupo chií Hizbulá y asegura haber neutralizado combatientes, mientras Beirut denuncia ataques contra civiles y equipos de rescate. La diplomacia estadounidense logró prorrogar la tregua 45 días, pero las hostilidades puntuales y las negociaciones pendientes mantienen la tensión.
Los choques exponen la fragilidad del alto el fuego acordado en abril y extendido por Washington: mientras la delegación estadounidense celebra avances diplomáticos, los informes libaneses registran ataques continuos que elevan a casi 3.000 el número de muertos desde marzo. El problema mezcla objetivos militares (según Israel) con impactos sobre población civil, infraestructura sanitaria y desplazamientos masivos, incrementando la presión humanitaria y política sobre Beirut y Jerusalén. La gobernabilidad de la frontera y la capacidad de mediación de Estados Unidos quedan a prueba en las próximas rondas de negociación.
Ataques recientes y víctimas
En días sucesivos se registraron bombardeos en distritos como Nabatiyé, Tiro, Bint Jbeil y tramos de la carretera costera, que han dejado decenas de muertos y heridos. Los ataques afectaron viviendas, vehículos en circulación y zonas rurales: LaTercera y el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano detallaron casos en Arab Salim, Rumin, Jebchit, Kfar Dunin y Tair Falsai, entre otros. Varias de las víctimas identificadas incluyen niños y familias completas; además hubo reportes de trabajadores sanitarios muertos mientras prestaban auxilio. Las autoridades locales subrayan que las ofensivas se produjeron pese al alto el fuego vigente y a las reuniones diplomáticas en curso.
Balances oficiales acumulados
El Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria y el Ministerio de Salud Pública de Líbano han actualizado diarios sus balances: entre mediados de mayo y el 17 de mayo las cifras públicas oscilaron entre 2.896 y 2.988 muertos y más de 8.800 heridos. El ministro de Salud, Rakan Nasreddine, ha liderado la comunicación de esos datos ante la prensa, advirtiendo del incremento pese a la tregua. Por su parte, Unicef, representada regionalmente por Edouard Beigbeder, declaró que al menos 200 niños han muerto desde el 2 de marzo y subrayó el impacto psicosocial en los menores desplazados y expuestos a la violencia.
Daños a sanitarios y vehículos
Las fuentes libanesas reportaron ataques directos contra equipos de rescate y vehículos civiles: el Ministerio de Sanidad acusó a Israel de alcanzar a equipos de la Defensa Civil en Nabatiyé causando muertes de sanitarios y lesionados, y se difundieron imágenes de coches incendiados tras impactos en la autopista Sidón-Beirut. Las ONG y autoridades locales documentaron episodios en Barja, Jiyeh y otras localidades costeras donde los misiles dieron en automóviles en circulación, lo que alimentó la condena por el efecto sobre población civil y la infraestructura de emergencias.
Reclamos militares y objetivos
El Ejército israelí (FDI) justificó las operaciones como ataques contra infraestructura y combatientes de Hizbulá, reportando la muerte de más de 220 miembros del grupo en una semana y la destrucción de centenares de objetivos según sus comunicados. Desde Tel Aviv se añade que los golpes buscan neutralizar ataques avanzados contra soldados y bloquear envíos de armas en el sur libanés; por su parte, Hizbulá reivindicó acciones con drones y proyectiles contra fuerzas israelíes en sectores ocupados. Estas versiones cruzadas sostienen la lógica militar frente a las denuncias libanesas de daño civil.
Negociación y mediación
Estados Unidos actuó de mediador y, según el portavoz del Departamento de Estado Tommy Pigott, facilitó la extensión del cese de hostilidades por 45 días y convocó nuevas rondas de diálogo; el embajador de Israel en Washington, Michael Leiter, calificó las conversaciones como francas y constructivas. Las delegaciones de Beirut y Jerusalén acordaron además reuniones militares y políticas próximas, mientras organizaciones internacionales advierten sobre la urgencia humanitaria ante el desplazamiento de más de un millón de personas. Pese a la prórroga, la reanudación de ataques puntuales tras las sesiones en Washington demuestra la fragilidad del acuerdo.
La escalada actual se originó tras operaciones de Israel y Estados Unidos en el contexto de la guerra contra Irán y la reactivación de combates con Hizbulá desde el 2 de marzo; una tregua firmada el 17 de abril buscó detener la violencia, pero incidentes continuos y ataques puntuales han mantenido la crisis. ACNUR ha estimado cerca de 1,2 millones de desplazados internos, mientras el Centro de Operaciones de Emergencia libanés y el ministro Rakan Nasreddine han venido registrando balances diarios que han fluctuado a medida que se contabilizan nuevas víctimas; Edouard Beigbeder, de Unicef, advirtió del daño prolongado a la infancia. La historia combina confrontación convencional, operaciones con drones y una negociación diplomática impulsada por Washington.
Hay discrepancias sobre la naturaleza y el objetivo de los ataques: las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que atacan objetivos de Hizbulá y reportan bajas combatientes, mientras las autoridades libanesas y organizaciones humanitarias detallan víctimas civiles, sanitarios alcanzados y bombardeos de vehículos. Además, los recuentos de muertos varían día a día entre comunicados oficiales —los totales publicados oscilan entre 2.896 y 2.988 en distintas fechas— según actualizaciones del Centro de Operaciones de Emergencia y del Ministerio de Salud.
Las fechas clave a seguir son la reunión militar prevista en el Pentágono el 29 de mayo y la próxima ronda política entre delegaciones de Líbano e Israel los días 2 y 3 de junio, convocadas por Estados Unidos para consolidar la tregua. En lo inmediato, los observadores vigilarán el cumplimiento de la prórroga de 45 días del cese de hostilidades y la verificación de incidentes transfronterizos; las agencias humanitarias también esperan acceso sostenido para asistencia y la actualización diaria de balances sanitarios.