Del enfrentamiento Valverde–Tchouaméni y las pifias en el Bernabéu, al rumor de la vuelta de Mourinho y la oposición de Iker Casillas
01El cierre de la temporada 2025-26 del Real Madrid se ha convertido en una crisis multidimensional: deportivos decepcionantes (sin títulos), episodios de violencia en Valdebebas, tensiones internas reiteradas y la presión creciente de la afición en el Santiago Bernabéu, todo en apenas semanas.
02El incidente más grave ocurrió el 7 de mayo en la ciudad deportiva: Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni protagonizaron una pelea que terminó con Valverde inconsciente en el suelo y con una brecha en la cabeza, lo que obligó su traslado a un centro hospitalario. El club abrió un expediente disciplinario y multó a ambos futbolistas con 500.000 euros cada uno.
03La pelea desencadenó un quiebre en el vestuario: según medios españoles, jugadores con peso habrían pedido la salida de Valverde este verano. El club, eso sí, no piensa regalarlo y estudiará ofertas que considere «suficientemente importantes». Mientras tanto, el uruguayo fue apartado de las siguientes jornadas y su próxima aparición sería con la selección.
04Varios grandes europeos han aparecido como interesados en Valverde: Arsenal sería el club más atento, y también se han mencionado Chelsea, Manchester City, PSG e incluso el Bayern Múnich, según rumores recogidos por la prensa. La decisión final, además del aspecto económico, dependerá del próximo entrenador que dirija al primer equipo.
05En ese contexto de desorden interno y resultados negativos, ha resurgido la posibilidad de un retorno de José Mourinho para «poner orden». El técnico luso, actualmente en Benfica, no sería fácil de fichar: el club portugués exige una cláusula de salida de 3 millones de euros y Mourinho habría planteado condiciones innegociables como contrato de dos años, plena libertad deportiva, la designación de un portavoz para temas extrafutbolísticos, y cambios en el cuerpo técnico.
06Entre las exigencias de Mourinho figura la posibilidad de llevar a su propio equipo técnico —no descartando a Álvaro Arbeloa—, lo que abriría la puerta a salidas relevantes en el staff, como la del histórico preparador físico Antonio Pintus; además pide línea directa con Florentino Pérez para tomar decisiones.
07No todos los exfutbolistas están a favor de la llegada de Mourinho: Iker Casillas, histórico del club, expresó en redes sociales que no tiene «ningún problema con Mourinho» y que «me parece un gran profesional», pero añadió con rotundidad: «No lo quiero en el Real Madrid. Creo que otros entrenadores estarían mejor capacitados para entrenar en el club de mi vida. Opinión personal. Nada más».
08Kylian Mbappé, figura del equipo, también ha sido foco de crítica por ausencias en partidos clave debido a molestias y por gestos que irritaron a la afición (como una historia de Instagram durante el Clásico). La prensa cuestiona su disponibilidad y compromiso en momentos decisivos, y su comportamiento fuera del club —vacaciones en Cerdeña con su pareja, reportes de risas al salir de Valdebebas— ha alimentado las críticas.
09La tensión se trasladó al Bernabéu: en el partido ante el Real Oviedo los aficionados silbaron a jugadores como Mbappé y mostraron pancartas contra Florentino Pérez (‘Florentino vete ya’, ‘Florentino culpable’). La presión social y mediática llevó al presidente a convocar elecciones de la Junta Directiva y a protagonizar discusiones con seguidores durante los días de crisis.
10A esos episodios se suman otras fracturas internas: un incidente entre Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras (el alemán admitió el episodio y, según la prensa, ofreció una comida de disculpa) y tensiones con el proyecto de Xabi Alonso, que terminaron por agrietar aún más la convivencia y la planificación deportiva del club.
11Las consecuencias inmediatas parecen claras: expediente y multas disciplinarias ya aplicadas; posibles salidas de jugadores y cambios técnicos en el mercado veraniego; y una inevitable remodelación institucional si la crisis política y social con los socios y la afición continúa. El futuro próximo dependerá de decisiones sobre sanciones internas, movimiento de mercado y, en última instancia, si el club concreta o no un cambio de entrenador con un perfil tan disruptivo como el de Mourinho.