La Cámara vivió jornadas maratónicas: el Ejecutivo activó indicaciones sustitutivas para neutralizar miles de enmiendas y Hacienda cerró el debate a la medianoche para votar en serie, con acuerdos parciales y fuertes tensiones políticas.
01Un “tsunami” de indicaciones colapsó la tramitación del megaproyecto de Reconstrucción y Reactivación: entre las distintas versiones del proceso se reportaron cifras históricas que superaron ampliamente el millar de enmiendas (desde 1.295 ó 1.370 en los comparados iniciales hasta un total final reportado de 1.603 indicaciones en el cierre de la jornada). El volumen de trabajo desembocó en un comparado de miles de páginas —entre 3.000 y cerca de 3.800 páginas según estimaciones— y obligó a funcionarias y funcionarios del Congreso a turnos nocturnos para procesar los textos.
02La Moneda activó un “plan anti-tsunami”: ingresó un paquete de indicaciones sustitutivas —documentos ejecutivos (un informe de alrededor de 80 páginas con 26 indicaciones, según reportes)— cuya aprobación automática podía dejar sin efecto un gran número de enmiendas opositoras por incompatibilidad con el nuevo texto base. La estrategia fue presentada por el gobierno como una herramienta reglamentaria para ordenar la tramitación y evitar dilaciones, y contó con el respaldo de ministros y de la presidencia de la Comisión de Hacienda.
03La Comisión de Hacienda entró en una jornada maratónica y reglamentaria: el presidente de la instancia, diputado Agustín Romero, ordenó agrupar y resolver admisibilidades y, con el reloj en contra por la “suma urgencia”, cerró el debate a las 23:59 para dar paso a la votación “sin discusión” de los artículos pendientes. El procedimiento permitió votar primero las indicaciones sustitutivas del Ejecutivo, lo que precipitó la caída de muchas enmiendas opositoras y aceleró el despacho del texto base.
04Gran parte de las indicaciones opositoras terminó siendo declarada inadmisible o fue descartada por errores formales: faltas de firma, proposiciones que implican gasto fiscal o cambios tributarios que la Constitución asigna al Presidente, y enmiendas que se apartaban de las “ideas matrices” del proyecto. Las fuentes calculan que entre 1.200 y 1.400 presentaciones corrían riesgo de inadmisibilidad, lo que alimentó el debate sobre la legitimidad y el alcance de la maniobra reglamentaria.
05Hubo resultados concretos: la Comisión aprobó por unanimidad el aumento del fondo de reconstrucción a $1,2 billones (desde $800 mil millones) y avanzó en elementos centrales del plan tributario proponiendo una rebaja gradual del impuesto de primera categoría de 27% a 23%. Además, el Ejecutivo ajustó el crédito tributario al empleo —abandono del esquema plano de 15% y diferenciación por contratación de mujeres y jóvenes— e incorporó medidas como condonación parcial del CAE para deudores que pacten convenios, lo que generó controversia interna en la coalición de Gobierno.
06La jornada estuvo marcada por fuertes choques políticos: la oposición denunció maniobras que vulneran el derecho a colegislar y algunas bancadas presentaron reservas de constitucionalidad; por su parte, el Ejecutivo defendió la estrategia alegando la necesidad de respetar el cronograma y evitar obstrucciones. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, respaldaron la línea del Gobierno; en paralelo, se intentaron vínculos y ofertas a la Democracia Cristiana para sumar apoyos, mientras que sectores como la UDI manifestaron molestia por ciertas concesiones (por ejemplo, la fórmula CAE).
07Próximos pasos y calendario: con Hacienda en modo votación exprés, la intención del Ejecutivo es que el proyecto pase rápidamente a las comisiones de Medio Ambiente (citado para el jueves) y Trabajo (programado para la semana siguiente) y que la sala de la Cámara comience a discutir la iniciativa entre el 19 y 20 de mayo. No obstante, fuentes parlamentarias advierten que, por la complejidad y las fisuras internas, el envío al Senado podría demorarse hasta junio si no hay acuerdo o si se requiere sesión extraordinaria.
08Balance administrativo y político: la maniobra del Ejecutivo logró acelerar el despacho y proteger el núcleo tributario del proyecto, pero no evitó derrotas puntuales ni fracturas internas. Para la oposición la batalla no ha concluido: varias indicaciones descartadas pueden volver a presentarse en sala o recurrirse por vías reglamentarias y judiciales, por lo que la tramitación promete seguir siendo conflictiva y determinante para las finanzas públicas y la agenda del nuevo Gobierno.