Un posible pacto reabriría el estrecho de Ormuz y prolongaría una tregua; su entrada en vigor depende de la aprobación presidencial.
El presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones con Irán “avanzan favorablemente” y que el borrador de un acuerdo, que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, está en sus etapas finales. Trump hizo las declaraciones en publicaciones en su red Truth Social y en entrevistas esta semana, tras conversaciones con líderes del Golfo y el primer ministro israelí. Medios estadounidenses señalaron que existe un memorando de entendimiento para extender un alto el fuego 60 días, pero que la aprobación definitiva depende del mandatario. Mientras, Teherán ha mostrado versiones contradictorias sobre la continuidad del diálogo.
Si prospera, el acuerdo podría restablecer el tránsito en Ormuz, clave para el comercio petrolero mundial, y abrir una ventana de negociación sobre el programa nuclear iraní. El pacto anunciado sería un memorando temporal que extendería la tregua por 60 días mientras se discuten asuntos más complejos. La iniciativa involucra a múltiples países del Golfo y a Israel, lo que la convierte en un arreglo regional, no sólo bilateral. La fragilidad del proceso —con anuncios desde Washington y contradicciones desde Teherán— transforma la negociación en un punto crítico para los mercados y la diplomacia.
Donald Trump difundió en Truth Social y en entrevistas que las conversaciones están «en gran medida negociadas» y que los detalles finales se resolverán en los próximos días. El presidente atribuyó a un intenso rastreo de llamadas con monarcas y primeros ministros la progresión del acuerdo y dijo que no pretende apresurar el proceso. En Arlington, durante el acto del Día de los Caídos, vinculó los avances al objetivo de impedir que Irán obtenga armas nucleares. Afirmó además que, si las negociaciones fracasan, Estados Unidos retomará la presión por la vía militar.
“Solo habrá un gran acuerdo para todos o no habrá ningún acuerdo en absoluto”— Donald Trump
Los elementos que han trascendido incluyen la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento parcial de bloqueos a puertos iraníes y la extensión de una tregua por 60 días para negociar el dossier nuclear en una fase posterior. Fuentes citadas por Axios indicaron que las concesiones económicas y la liberación de fondos figuran en el borrador, a la vez que Irán se comprometería a no desarrollar armas nucleares. Ese perfil hace del documento más un memorando de entendimiento que un tratado definitivo, con medidas temporales para asegurar la navegación y la ayuda humanitaria.
Mohamad Baqer Qalibaf, jefe negociador iraní, y Abás Araqchí, ministro de Exteriores de Irán, tenían prevista una reunión en Catar para tratar los detalles del pacto, según reportes. La presencia de representantes iraníes en Doha fue destacada como paso técnico para cerrar el memorando y coordinar el calendario de la tregua. Pese a la agenda, circuló información de suspensiones temporales de diálogo vinculadas a ofensivas en Líbano y reacciones de grupos aliados a Irán. El encuentro en Catar adquiere así carácter decisivo para transformar los borradores en compromisos verificables.
En Washington, responsables de la negociación advierten que, aunque los términos estaban «prácticamente consensuados», la aprobación final depende de la voluntad política del presidente. Axios, citado por medios, dijo que funcionarios estadounidenses esperaban que Trump tomara algunos días para dar su visto bueno definitivo. Ese condicionamiento coloca la decisión en la órbita interna de la Casa Blanca y retira la certeza temporal sobre la aplicación inmediata del memorando. La brecha entre el papel y la firma es el escollo que ahora define el ritmo del proceso.
Las fuentes difieren sobre si las conversaciones están activas o suspendidas: Trump sostiene que avanzan y que un acuerdo puede anunciarse pronto, mientras que reportes vinculados a medios iraníes indicaron una paralización en represalia por ataques en Líbano. También hay discrepancia sobre si el memorando ya fue acordado —Axios informa consenso preliminar— o si aún falta la autorización final de Teherán y la firma de Washington.
El próximo hito será la reunión técnica en Catar entre negociadores iraníes y el pronunciamiento público —o la firma— desde la Casa Blanca sobre el memorando. Observadores también estarán atentos a cualquier confirmación oficial de Teherán sobre la autorización para firmar y a la evolución de la situación en Líbano, que podría reabrir la negociación o forzar nuevas suspensiones.