El presidente revivió la idea en redes y en una entrevista, provocando el rechazo del gobierno interino y tensión regional.
El presidente Donald Trump dijo en una entrevista con Fox que está “considerando seriamente convertir a Venezuela en el estado número 51” de Estados Unidos y difundió en redes sociales un mapa que muestra a Venezuela cubierta por la bandera estadounidense, una publicación que reactivó la polémica sobre la propuesta de anexión.
La presidenta interina Delcy Rodríguez, desde La Haya, rechazó tajantemente la idea: “Eso no está previsto, jamás estaría previsto, porque si algo tenemos los venezolanos es que amamos nuestro proceso de independencia”, y defendió la soberanía construida por quienes dieron la vida por el país. El interés de Trump por Venezuela se ha vinculado a su potencial petrolero —el mandatario afirmó que “allí hay cuarenta billones de dólares en petróleo”— mientras que la ONU proyecta ingresos por exportaciones petroleras superiores a 22.000 millones de dólares en 2026; al mismo tiempo, la situación se enmarca en un contexto de fuerte presencia estadounidense y de una administración transitoria que comparte la gestión con las autoridades provisionales en Caracas.
Quedará por verse si las declaraciones y la imagen se traducen en pasos formales por parte del gobierno estadounidense o si la administración interina en Caracas y actores regionales responden con medidas diplomáticas o legales que definan el futuro inmediato de la relación bilateral.