Negociaciones mediadas por Pakistán buscan un cese de hostilidades; acuerdo plantea suspensión de sanciones y apertura gradual de Ormuz.
Irán confirmó que ha habido progresos en las conversaciones con Estados Unidos mediadas por Pakistán, pero advirtió que “nadie puede decir que la firma sea inminente”, dijo Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Gobierno iraní sostiene que el objetivo inmediato es poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, y que los asuntos vinculados al programa nuclear quedarían para una fase posterior; el presidente Masoud Pezeshkian añadió que cualquier acuerdo deberá respetar los derechos del pueblo iraní y contar con la aprobación del líder supremo, Mojtaba Jamenei.
La propuesta que circula entre las partes, según agencias iraníes, incluiría la suspensión temporal de sanciones, la liberación parcial de activos bloqueados y la recuperación gradual del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, si bien Washington ha mantenido exigencias sobre restricciones nucleares y mostró “dudas” en las últimas horas, según Teherán. En paralelo, la Guardia Revolucionaria ha coordinado el paso de decenas de buques comerciales bajo su protección, una señal de control sobre Ormuz que complica la normalización del tráfico marítimo.
El próximo hito observable es una nueva ronda de diálogo que Pakistán, cuyo jefe del Ejército Asim Munir actúa de mediador, aspira a albergar “muy pronto”; la Casa Blanca y el presidente Donald Trump han dejado en manos de Washington el anuncio de detalles, mientras que las partes discuten plazos y condiciones, incluido un potencial periodo de negociaciones sobre el programa nuclear tras un memorando de entendimiento. Queda por ver si se acuerdan fechas concretas para la firma y la ratificación interna en Teherán.