El abordaje en aguas internacionales desató condenas de Turquía y preguntas de la ONU sobre el respeto al derecho internacional.
Las fuerzas navales israelíes interceptaron y trasladaron a 430 activistas de la Global Sumud Flotilla que navegaba hacia la Franja de Gaza, informaron este martes autoridades israelíes. La operación se produjo en el Mediterráneo, frente a las costas de Chipre, tras varios días de navegación desde Marmaris, Turquía. Entre las personas a bordo había ciudadanos de alrededor de 40 países, incluido al menos un contingente de españoles y la chilena Carolina Eltit. Organizaciones que promovían la misión difundieron en directo imágenes del abordaje y denunciaron disparos durante las detenciones.
La reacción internacional situó el episodio en el cruce entre el bloqueo naval impuesto por Israel a Gaza y la acción humanitaria privada. Turquía calificó el abordaje de “piratería” y exigió la liberación incondicional de los detenidos, mientras Naciones Unidas advirtió que la operación “no parece” haber respetado plenamente el Derecho Internacional. Israel, por su parte, defendió la legítima aplicación del bloqueo y consideró la flotilla una maniobra de relaciones públicas vinculada a Hamas. El choque de versiones abre una disputa sobre el uso de la fuerza y la legitimidad de las rutas marítimas humanitarias.
El Ministerio de Exteriores de Israel confirmó que «todos los 430 activistas fueron transferidos a barcos israelíes y están en camino hacia Israel, donde podrán reunirse con sus respectivos representantes consulares», y dio por terminada la misión, que calificó de campaña de relaciones públicas. El comunicado defendió la legalidad del bloqueo naval y señaló que las operaciones se realizaron en conformidad con la ley internacional. Autoridades israelíes aseguraron que ninguno de los detenidos resultó herido durante los abordajes. Trasladaron a los activistas para su recepción consular en puertos israelíes.
“«todos los 430 activistas fueron transferidos a barcos israelíes y están en camino hacia Israel, donde podrán reunirse con sus respectivos representantes consulares»”— Ministerio de Exteriores de Israel
El Gobierno de Turquía calificó la interceptación como un acto de “piratería” y exigió a Israel que cese la intervención y libere sin condiciones a los activistas detenidos. Ankara recordó que la flotilla partió desde puertos turcos y aseguró que trabaja para garantizar el retorno seguro de sus ciudadanos. El comunicado subrayó además un llamado a la comunidad internacional a adoptar una postura unida contra lo que describió como acciones ilegales de Israel. Turquía señaló asimismo la presencia de personas de unas 40 nacionalidades en la misión.
“«Condenamos la intervención de las fuerzas israelíes en aguas internacionales contra la Global Sumud Flotilla, organizada para llevar ayuda humanitaria a Gaza, lo que constituye un nuevo acto de piratería»”— Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía
La Secretaría General de la ONU expresó su preocupación por la seguridad de los detenidos y dijo que la operación «no parece» haberse llevado a cabo con pleno respeto al Derecho Internacional en mar abierto. Stéphane Dujarric subrayó también que la forma más eficaz de entregar ayuda pasa por los canales oficiales y pidió que se eliminen las barreras que impiden el ingreso de materiales pesados y repuestos esenciales a Gaza. La ONU advirtió que todos los involucrados deben ser protegidos y que el derecho humanitario debe cumplirse.
“«Estamos preocupados por la situación. Estamos muy preocupados por la seguridad de todos los que iba a bordo»”— Stéphane Dujarric
Los organizadores de la Global Sumud Flotilla y aliados como la Coalición de la Flotilla por la Libertad denunciaron que todas las embarcaciones fueron interceptadas y difundieron imágenes en directo del abordaje, además de afirmar que algunas unidades recibieron disparos por parte de la Marina israelí. La iniciativa, que incluye embarcaciones como el Mavi Marmara y zarpó desde Marmaris, rechazó las imputaciones sobre vínculos con Hamas y aseguró que su objetivo era llevar ayuda humanitaria. Los coordinadores dijeron que esperan más información sobre lo que denominaron «secuestro ilegal».
“«Estamos a la espera de más información sobre su secuestro ilegal. Por Palestina, no nos detendremos»”— Global Sumud Flotilla
Israel había advertido con antelación a la flotilla que abandonara la ruta, alegando que grupos y embarcaciones vinculadas a Turquía y a la ONG IHH complicaban la operación y acusando a la misión de servir a objetivos propagandísticos. En abril pasado las fuerzas israelíes ya detuvieron a 175 personas en otra flotilla, y el Gobierno insiste en mantener el bloqueo naval como medida legal de seguridad. Portavoces israelíes negaron el uso de munición real en las detenciones y rechazaron que hubiera heridos graves durante la operación.
Las versiones discrepan sobre el uso de munición: organizadores aseguraron que se efectuaron disparos durante las interceptaciones, mientras que portavoces israelíes negaron que se haya empleado munición real. También hubo confusión inicial sobre el número de detenidos: reportes provisionales hablaban de cifras menores, y el Gobierno israelí posteriormente confirmó el traslado de 430 activistas.
El próximo hito será la llegada de los activistas a puertos israelíes y las entrevistas consulares que permitirán verificar el estado de los detenidos. En paralelo, organismos internacionales y gobiernos como Turquía seguirán exigiendo acceso y explicaciones, y podría abrirse un examen jurídico sobre la legalidad del abordaje en aguas internacionales.